A sus 38 años, el capitán morado Mariano Torres habló con la serenidad de quien ya recorrió casi todos los caminos dentro del fútbol costarricense. Sin embargo, reconoció que hubo un sueño que nunca llegó a concretarse: vestir la camiseta de la Selección Nacional de Costa Rica.
Durante una entrevista en el programa Tiempo Final, el volante argentino admitió que sí se veía defendiendo los colores de la Tricolor, pero el proceso nunca avanzó por falta de interés de las autoridades deportivas.
«No me gusta forzar nada, no iba a hacer algo que meta presión, las cosas se tienen que dar. Yo siempre quise jugar en La Sele. Si la otra parte no quiere, no pasa nada. Para mí las cosas se tienen que dar natural… Tuve el interés de hacer los papeles, pero se demora bastante. Tampoco nadie vino a darme una mano para que eso se agilice. Hoy en día ya no», confesó el futbolista en exclusiva.
El mediocampista explicó que solo una persona dentro del ambiente futbolístico mostró verdadero interés en llevarlo a la Selección: el entrenador Claudio Vivas. Sin embargo, una inoportuna lesión en el tobillo terminó por cerrar esa puerta que, hasta entonces, parecía comenzar a abrirse.
«Un entrenador sí me llamó, Claudio Vivas. Yo le agradecí, pero justo en ese momento me había lesionado el tobillo. Después Claudio se fue, pero fue el único… Jugar en una Selección o tener el chance de ir a un Mundial es un sueño de cualquier futbolista», recordó.
En su momento de máximo rendimiento con el Deportivo Saprissa, Torres fue una de las figuras más regulares y determinantes del torneo local, lo que despertó el debate sobre una eventual nacionalización deportiva. Sin embargo, el tiempo y las circunstancias se encargaron de apagar esa posibilidad.
Hoy, con casi una década en el país y múltiples títulos en su palmarés, Mariano Torres se despide de esa ilusión con madurez, aunque deja claro que el sueño de representar a Costa Rica fue tan real como su compromiso con el fútbol nacional.
*Con información de Tiempo Final.


