El Ministerio de Educación Pública (MEP) oficializó este viernes una modificación importante en el calendario escolar del próximo año: el curso lectivo 2026 comenzará el lunes 23 de febrero, una semana más tarde de lo habitual.
La razón detrás de este ajuste es la implementación de un periodo de capacitación intensiva para más de 90 mil funcionarios del sistema educativo nacional, que se llevará a cabo del 9 al 20 de febrero de 2026.
Según explicó la institución, este cambio busca fortalecer las competencias del personal docente, técnico y administrativo, como parte de una transformación estructural en la gestión educativa.
Una preparación nacional sin precedentes
El proceso de capacitación será coordinado por el Instituto de Desarrollo Profesional Uladislao Gámez Solano (IDP-UGS), en conjunto con las direcciones regionales y nacionales, además de universidades públicas, sindicatos, ministerios e instituciones como el INA.
El MEP aseguró que el nuevo esquema se diseñó en consenso con las organizaciones sindicales que conforman la Junta Paritaria (SEC, ANDE, APSE y SITRACOME). Estas jornadas pretenden actualizar los conocimientos de los educadores y reforzar la calidad del sistema público costarricense.
“Queremos que el personal docente inicie el curso lectivo con mejores herramientas pedagógicas y mayor capacidad de respuesta ante los retos del aula”, indicaron las autoridades.
| Actividad | Fechas |
| Capacitación nacional obligatoria | 9 al 20 de febrero de 2026 |
| Inicio de lecciones | 23 de febrero de 2026 |
| Vacaciones de medio periodo | 6 al 17 de julio de 2026 |
| Finalización del curso lectivo | 9 de diciembre de 2026 |
| Actos de graduación | 10 y 11 de diciembre de 2026 |
Una medida con impacto directo en estudiantes y familias
El adelanto de la capacitación y el retraso del inicio de clases obligan a padres y madres de familia a ajustar su planificación escolar, mientras que el MEP asegura que no habrá afectación en la cantidad total de días lectivos.
Además, el ministerio adelantó que el nuevo calendario forma parte de una estrategia de largo plazo que incluirá revisión de programas, fortalecimiento del bienestar docente y mejoras en infraestructura educativa.
Con este cambio, el país da un paso más hacia la profesionalización continua del personal educativo, priorizando la formación como pilar esencial para mejorar la calidad de la enseñanza pública.


