Una cama que parecía común terminó revelando uno de los hallazgos más insólitos en la historia reciente del narcotráfico costarricense. Agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), en conjunto con la DEA y el FBI, descubrieron paquetes de aparente cocaína debajo de un colchón, dentro de una vivienda en Heredia, como parte del operativo Escudo Internacional.
El golpe, ejecutado desde primeras horas de este jueves 30 de octubre, incluyó allanamientos simultáneos en Paso Ancho, Tres Ríos, San Francisco y San Pablo de Heredia. Aunque el hallazgo de droga y dinero fue significativo, de momento no se reportan personas detenidas.

Durante el operativo se decomisaron 100 kilos de cocaína y marihuana, además de $2.000 en efectivo. Las autoridades judiciales confirmaron que el grupo bajo investigación estaría vinculado a transacciones internacionales de droga, utilizando viviendas comunes como puntos de acopio y distribución para evitar sospechas.

El ingenio del narcotráfico: drogas bajo la cama y fachada de vida normal
El escondite elegido —entre la base y el colchón donde aparentemente dormían los ocupantes— sorprendió incluso a los investigadores experimentados.
Según fuentes del OIJ, el operativo forma parte de una estrategia más amplia de cooperación internacional para rastrear redes de tráfico que operan entre Costa Rica, Estados Unidos y el Caribe.
La coordinación entre el OIJ, la DEA y el FBI ha permitido a las autoridades detectar patrones logísticos y financieros que apuntan a una estructura con nexos fuera del país, algo que mantiene abierta la investigación.
Más redadas en Puntarenas, Limón y Sarapiquí
El golpe no se limitó al Valle Central. En Puntarenas, el OIJ desarrolló 10 allanamientos en Barranca, Aranjuez y Pitahaya, donde buscan a 14 personas presuntamente ligadas a la distribución de cocaína, marihuana, crack y drogas sintéticas.
El jefe regional, Pablo Calvo, indicó que las pesquisas datan del 2024 y que durante las diligencias se decomisaron dos armas de fuego de 9 milímetros y un revólver.
Mientras tanto, en Matina, Limón, se logró la detención de un nicaragüense de apellido Amador, de 34 años, a quien se le incautaron drogas, un arma calibre 22 y dinero en efectivo. También se encontró un celular reportado como robado.
Por otra parte, en Sarapiquí, una mujer de apellido Leiva, de 46 años, fue detenida como sospechosa del delito de venta de drogas.
Una señal de alerta y un mensaje claro
El operativo Escudo Internacional es visto como uno de los golpes más simbólicos del año en la lucha contra el narcotráfico en Costa Rica. La forma en que se ocultaba la droga, bajo un colchón de uso diario, deja al descubierto cómo las redes criminales se infiltran en la cotidianidad, tratando de pasar desapercibidas.
Las autoridades judiciales insistieron en que la cooperación internacional será clave para seguir desmantelando estructuras de este tipo y evitar que Costa Rica siga siendo usada como punto estratégico en el tráfico de drogas hacia el norte del continente.


