El expresidente y Premio Nobel de la Paz, Óscar Arias Sánchez, ha condenado enérgicamente la muerte de Randall Gamboa, funcionario municipal deportado desde Estados Unidos en condiciones de salud deplorables. Arias exige respuestas a Washington y critica la pasividad del gobierno costarricense ante lo que califica como una grave violación a los derechos humanos.
El expresidente de la República y Premio Nobel de la Paz, Óscar Arias Sánchez, ha roto su silencio para expresar una profunda indignación por la muerte de Randall Gamboa, un funcionario municipal de Pérez Zeledón que falleció este lunes tras ser deportado desde Estados Unidos en un estado de salud crítico. En un extenso y emotivo mensaje, Arias calificó la deportación como «infrahumana» y criticó duramente tanto el trato recibido por Gamboa bajo custodia estadounidense como el «silencio cómplice» del actual gobierno de Costa Rica.
«No Voy a Callarme Cuando se Pone en Jaque la Vida»
Visiblemente afectado, Arias manifestó su repulsa ante el caso. “Hoy no puedo guardar silencio cuando a un costarricense (…) se le deporta en una condición infrahumana. No voy a callarme cuando se pone en jaque la vida de seres humanos”, declaró el exmandatario.
Recordó que Gamboa estuvo bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) antes de ser enviado de regreso a Costa Rica «en una muy precaria condición de salud que nos hacía suponer que fue maltratado sin misericordia alguna». El funcionario municipal agonizó durante dos meses antes de fallecer este lunes.
Crítica Directa al «Silencio Cómplice» del Gobierno Tico
Si bien la responsabilidad inicial recae en las autoridades estadounidenses, Arias dirigió una fuerte crítica al Poder Ejecutivo costarricense por su aparente inacción y falta de exigencia de explicaciones.
“Lo que sí podemos hacer es alzar nuestra voz ante el silencio cómplice del actual gobierno de Costa Rica con el actual gobierno de los Estados Unidos de América”, subrayó. Cuestionó que, tras casi dos meses del regreso de Gamboa, el gobierno «ha sido incapaz de obtener de las autoridades de Washington una explicación». «La familia de Randall merece conocer la verdad», exigió Arias. La gestión de la protección consular y la defensa de los ciudadanos en el exterior es una responsabilidad primordial del Estado ().
Comparación Devastadora: De EE. UU. a Corea del Norte
En uno de los puntos más álgidos de su mensaje, Arias comparó el caso de Gamboa con el del estudiante estadounidense Otto Warmbier, quien murió tras ser liberado en grave estado de salud después de su encarcelamiento en Corea del Norte.
“Nunca me imaginé que llegaría el día en el cual los Estados Unidos de América, el ‘líder del mundo libre’, llegaría a comportarse igual que Corea del Norte”, lamentó Arias. Argumentó que la muerte de Gamboa, sin una explicación oficial, provoca una «enorme indignación pública» similar a la del caso Warmbier.
Condena a Políticas Migratorias «Racistas y Xenófobas»
El expresidente también aprovechó para cuestionar las políticas migratorias implementadas durante la administración de Donald Trump, calificándolas como “racistas, xenófobas y normalizadoras del trato inhumano hacia las personas migrantes”.
Reiteró su postura humanista, recordando que la migración a menudo es impulsada por la falta de oportunidades. «La pobreza no necesita pasaporte para viajar», afirmó.
Un Doloroso Recordatorio sobre Derechos Humanos
Para Arias, el caso de Randall Gamboa es un símbolo doloroso de cómo incluso democracias consolidadas pueden violar los derechos humanos. Criticó el «excepcionalismo» estadounidense que, a su juicio, consiste ahora en «violar sistemáticamente los Derechos Humanos de nacionales y extranjeros».
Este trágico suceso y la reacción de figuras prominentes como Arias ponen el foco en la necesidad de garantizar un trato digno a los migrantes, un tema de seguimiento constante en la agenda internacional


