El paso del huracán Melissa, con vientos que superan los 250 kilómetros por hora, continúa generando efectos indirectos sobre el territorio costarricense. Aunque el fenómeno se mantiene en el centro del mar Caribe, su influencia ha desplazado la Zona de Convergencia Intertropical hacia Costa Rica, creando un ambiente inestable y propenso a lluvias durante todo el martes 28 de octubre.
Desde las primeras horas de la mañana se esperan precipitaciones en el Pacífico, las cuales podrían extenderse de forma continua hasta la noche. Según el Instituto Meteorológico Nacional (IMN), el Valle Central también experimentará lluvias y posibles aguaceros vespertinos, especialmente en zonas altas y montañosas.
Por la tarde, las lluvias se intensificarán en el Pacífico Central y Sur, mientras que en la Zona Norte y el Caribe podrían presentarse chubascos aislados con descargas eléctricas. Hacia la noche, las precipitaciones persistirán en la vertiente del Pacífico, mientras que el centro del país podría registrar lloviznas acompañadas de bancos de neblina.
La Comisión Nacional de Emergencias (CNE) mantiene el país bajo distintos niveles de alerta:
- Naranja para toda la vertiente del Pacífico.
- Amarilla para la Zona Norte y el Valle Central.
- Verde para el Caribe.
Las autoridades recomiendan precaución ante posibles crecidas de ríos, deslizamientos y anegamientos, especialmente en comunidades propensas a inundaciones. Además, se insta a la población a mantenerse informada a través de los canales oficiales del IMN y la CNE, y a evitar desplazamientos innecesarios en horas de fuerte lluvia.
Costa Rica enfrenta así otro día bajo la influencia de Melissa, un recordatorio del impacto que los sistemas tropicales pueden tener incluso sin tocar directamente el territorio nacional.


