No solo el regreso de Ricardo Blanco emocionó a la afición del Saprissa. Una imagen captada en las graderías robó el corazón de los presentes y se volvió viral: su esposa, la periodista Brenda Calvo, y su hija Antonella, fundidas en un abrazo lleno de lágrimas, orgullo y amor.
Mientras el lateral derecho ingresaba al terreno de juego tras más de dos años y cuatro meses fuera por lesión, la familia del futbolista no pudo contener la emoción. Brenda, quien lo acompañó durante sus momentos más difíciles, se mostró visiblemente conmovida.
Fueron años de dolor, cirugías y noches de incertidumbre. Ocho operaciones en el tobillo derecho pusieron en duda el futuro de Blanco, pero su perseverancia lo llevó de nuevo al césped del Ricardo Saprissa.
En la cancha, el jugador no escondió su emoción y en las gradas, su esposa e hija reflejaban la misma emoción.
La imagen de Brenda y Antonella abrazadas mientras veían el regreso del hombre que nunca se rindió resume mejor que cualquier palabra la historia de superación que vivió Ricardo Blanco.
*Video cortesía Kika Pol.


