El caso de la desaparición de la empresaria Ligia Zulema Faerron Jiménez, de 53 años, sigue dando nuevos giros. Este martes, la Fiscalía de San Carlos confirmó que las dos mujeres detenidas el lunes —una madre y su hija, vecinas de la víctima— quedaron en libertad mientras continúa la investigación judicial.
Las sospechosas, de apellidos Linares y Monterrey, habían sido arrestadas por presuntamente ocultar información clave relacionada con la desaparición de la empresaria, ocurrida el pasado 26 de setiembre. Sin embargo, tras su indagatoria, el Ministerio Público determinó que, en esta etapa procesal, no era necesario imponerles medidas cautelares, aunque seguirán vinculadas al caso.
“A estas se les indagó ayer y luego se determinó que, en este momento procesal, pueden permanecer apegadas a la investigación sin la necesidad de cumplir medidas cautelares”, explicó la Fiscalía a La Nación.
El principal sospechoso sigue bajo indagatoria
Mientras tanto, la Unidad de Género de San Carlos continúa tomando declaración al principal imputado del caso, González López, quien fue la última persona vista con el vehículo de Faerron, un Volvo 4×2 del 2013.
Una vez finalizada su declaración, la Fiscalía valorará si solicitar medidas cautelares o prisión preventiva, según lo que arrojen las diligencias de investigación.
Búsqueda activa en finca de 61 hectáreas
En paralelo, agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) reanudaron este martes la búsqueda del cuerpo de la empresaria en una propiedad de 61 hectáreas en Javillos de Florencia, San Carlos, donde se presume podrían estar sus restos.
El terreno pertenece a la madrastra del imputado y a su pareja, un ciudadano estadounidense, y fue allanado desde la mañana del lunes por equipos de rastreo y perros especializados en detección de restos humanos.
El director del OIJ, Randall Zúñiga, señaló que las labores continuarán hasta agotar todos los puntos de interés en la finca, pues los indicios encontrados apuntan a que Faerron ya no estaría con vida.
Un caso que conmueve a Costa Rica
Ligia Faerron fue reportada como desaparecida hace más de dos semanas. Desde entonces, su familia —especialmente su hija— ha mantenido la esperanza viva, compartiendo mensajes de fe y fortaleza en redes sociales.
Mientras tanto, el país observa con atención el avance de una investigación que ha puesto bajo la lupa a personas del círculo más cercano de la víctima, en uno de los casos más estremecedores de los últimos años en la Zona Norte.


