La familia del joven prodigio del FC Barcelona, Lamine Yamal, volvió a ser centro de atención en redes sociales, aunque esta vez no por el talento del delantero, sino por una iniciativa empresarial que involucra a su madre, Sheila Ebana.
Ebana lanzó una convocatoria para un evento exclusivo en Londres, en el que los asistentes podrán cenar con la madre del futbolista, una propuesta que ha desatado una ola de comentarios, entre curiosidad, burla e indignación.

Un evento de lujo… pero sin Lamine
La cena, organizada por la empresa JEN C Events, está programada para el 7 de noviembre en el prestigioso Hotel London Portman Square. El evento se promociona bajo el eslogan: “No pierdas la oportunidad de conocer a la madre del mejor futbolista del mundo”, una frase que muchos calificaron como un intento de explotar la fama del joven jugador, de apenas 18 años.
Las entradas, que se venden en tres categorías, han sido objeto de polémica.
Entrada estándar (150 euros / ₡83.000 aprox.): incluye un menú de tres tiempos, una copa de champán y bebidas limitadas.
Opción intermedia (172 euros / ₡95.000 aprox.): agrega media botella de vino por persona.
Entrada VIP (360 euros / ₡200.000 aprox.): ofrece asientos preferenciales, bebidas ilimitadas y una foto con Sheila Ebana.
A pesar del tono promocional, la ausencia confirmada de Lamine Yamal en el evento fue lo que más comentarios generó. Ni el futbolista ni el club azulgrana están involucrados en la organización ni en la logística del encuentro.
Críticas y reacciones en redes
La noticia se viralizó en cuestión de horas. Miles de usuarios en X (antes Twitter) y TikTok criticaron lo que consideran un intento de “sacar provecho del éxito de su hijo”. Otros, en cambio, defendieron el derecho de la madre a generar ingresos aprovechando la popularidad de su familia.
Un comentarista deportivo español escribió: “Si fuera una cena benéfica, tendría sentido. Pero vender la imagen de un chico de 18 años para financiar cenas de lujo es otra cosa”.
Una familia envuelta en controversias
El episodio llega apenas semanas después de otra polémica protagonizada por el padre del jugador, Mounir Nasraoui, quien generó indignación tras declarar en un video: “Claro que vivo de mi hijo, y le estaré siempre agradecido por eso”. La frase, difundida ampliamente en redes, reavivó el debate sobre los límites entre el éxito deportivo y la explotación familiar.
Lamine Yamal, quien debutó en el primer equipo del FC Barcelona con solo 15 años y se ha convertido en una de las promesas más jóvenes del fútbol europeo, se ha mantenido al margen de las controversias, concentrado en su carrera y en sus compromisos con la selección española.
El precio de la fama
Expertos en marketing deportivo consultados por medios europeos señalan que este tipo de eventos reflejan cómo la figura pública de los futbolistas jóvenes se transforma en una marca familiar, donde cada miembro intenta capitalizar el interés mediático.
En Costa Rica, el tema ha generado comparaciones con otros casos internacionales en los que familiares de deportistas famosos han cruzado la línea entre admiración y aprovechamiento económico.
Mientras tanto, en redes abundan las bromas: “Por ese precio, mejor espero a que me firme una camiseta”, escribió un usuario. Otro ironizó: “Si me garantizan que Lamine me llama por videollamada, tal vez lo pienso”.
Lo cierto es que la cena de Sheila Ebana ha logrado lo que pocos eventos logran: poner a todo el mundo a hablar, aunque no precisamente de fútbol.


