La falta de conductores de autobús en Costa Rica ha dejado de ser un problema pasajero: más de 1.500 plazas permanecen vacantes y la situación se arrastra desde hace más de 15 años, según la Cámara Nacional de Transporte.
A pesar de ferias de empleo, anuncios en portales de trabajo y múltiples intentos de contratación, cubrir estas plazas ha resultado casi imposible. Ante la urgencia de mantener el servicio público de transporte, las autoridades tuvieron que mirar más allá de las fronteras y traer mano de obra extranjera.
Por primera vez, este proceso se llevó a cabo de manera formal con el Ministerio de Trabajo y la Organización Internacional para las Migraciones. Como resultado, 15 conductores salvadoreños ya están en el país, listos para integrarse a las rutas nacionales. De los 40 postulantes en El Salvador, solo 15 lograron superar todos los filtros de licencia y antecedentes.
Aunque la Cámara Nacional de Transporte espera mantener este mecanismo en el futuro, recalcan que la meta principal sigue siendo formar y emplear a conductores costarricenses. Sin embargo, hasta ahora, lograrlo ha sido un desafío constante.
Mientras tanto, los nuevos choferes extranjeros ya están en acción, cubriendo parte de la creciente necesidad de transporte público que enfrenta el país.
*Con información de Telenoticias.


