En el umbral del inicio de la campaña electoral, la Conferencia Episcopal de Costa Rica ha emitido un fuerte llamado a todos los ciudadanos para que ejerzan su derecho al voto en las elecciones de 2026 de una manera informada, reflexiva y responsable. A través de su presidente, monseñor Javier Román Arias, los obispos instaron a los costarricenses a ver el sufragio como un «acto moral» que debe priorizar el bien común, especialmente el de los más pobres.
Más allá de las simpatías: Analizar propuestas, trayectoria y honestidad
Monseñor Román, también obispo de Limón, fue claro en que la decisión en las urnas no debe basarse en impulsos o beneficios personales. «Invitamos a los fieles y a toda la población a reflexionar sobre el valor de su voto. No se trata de elegir por simpatías momentáneas o intereses personales, sino de buscar lo que más favorezca a la sociedad», expresó.
Aunque la Iglesia Católica reiteró que no respalda a ningún partido político ni candidato en particular, sí exhortó a los votantes a realizar un análisis profundo de quienes aspiran a gobernar, evaluando tres aspectos clave: la viabilidad de sus propuestas, su trayectoria pública y su honestidad.
Un llamado a la unidad y en contra de los discursos de división
Los obispos también mostraron su preocupación por el clima de polarización, pidiendo a los electores no dejarse influenciar por la desinformación o por discursos que promueven el enfrentamiento y la división social.
«Costa Rica necesita líderes que actúen con transparencia, que defiendan la dignidad de la persona humana y que trabajen por el desarrollo integral del país», señaló el comunicado.
Con el inicio formal de la campaña a la vuelta de la esquina, el debate sobre las propuestas de los partidos se intensificará.


