Manuela Daxer y Rüdiger Schickhaus, un matrimonio de origen europeo, fueron encontrados sin vida y enterrados cerca de su residencia en una finca de Quepos, Puntarenas. Las autoridades del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) confirmaron que se trató de un doble homicidio.
La propiedad, que funcionaba como segunda residencia para la pareja, había sido publicada para la venta apenas dos meses antes del crimen. En un anuncio fechado el 11 de julio de 2025, se detallaban las características del terreno de 50.000 m², incluyendo una casa de 550 m² completamente renovada, con amplios dormitorios, dos baños, cocina equipada, aire acondicionado, y una conexión de fibra óptica de 100 Mbit. Además, la finca contaba con un estanque natural iluminado, un jardín con árboles frutales, un arroyo, cascadas, un establo y una casa para el cuidador.
Hallazgo y escena del crimen
El OIJ recibió una denuncia confidencial la noche del lunes 22 de septiembre, posiblemente por parte de un vecino, alertando sobre una situación sospechosa en la vivienda. Agentes judiciales se desplazaron al sitio entre las 7:00 y las 8:00 p.m. Al inspeccionar el lugar, no encontraron a los propietarios, y durante un recorrido perimetral detectaron un montículo cercano a la casa con un olor fuerte, lo que condujo al hallazgo de los cuerpos enterrados.
Según el director del OIJ, Randall Zúñiga, los cadáveres estaban maniatados y parcialmente dentro de bolsas, lo que confirmó la hipótesis de un asesinato. También se hallaron rastros de sangre en varias áreas de la vivienda, especialmente en habitaciones y la cocina, que parecía haber sido recientemente limpiada, posiblemente en un intento de ocultar la violencia del crimen.
Perfil de las víctimas
Los fallecidos fueron identificados como Manuela Daxer, de nacionalidad austriaca, y su esposo Rüdiger Schickhaus, de origen alemán. Un familiar confirmó que ambos estaban casados y que usaban la propiedad de Quepos como su segunda residencia, alternando su estancia en Costa Rica con viajes al extranjero. Ningún otro familiar se encuentra actualmente en el país.
Documentación migratoria muestra que la pareja ingresó a Costa Rica al menos seis veces en los últimos tres años, y su última llegada se registró el pasado 28 de agosto de 2025.
Posible móvil: asalto
La principal línea de investigación sugiere que el móvil del crimen podría haber sido un asalto. Aunque aún se encuentran en curso las diligencias judiciales, el hecho de que la casa estuviera recientemente puesta a la venta y los rastros de intento de limpieza en el lugar podrían indicar una premeditación por parte de los responsables.
Las autoridades continúan trabajando para esclarecer los hechos y dar con los responsables de este violento crimen que ha conmocionado a la comunidad de Quepos y al país entero.


