El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) investiga las muertes de un hombre de 71 años y una niña indígena menor de edad, cuyos cuerpos fueron encontrados este martes en una finca en la localidad de Suretka, en Bribri de Talamanca. La principal hipótesis de las autoridades es que ambos fallecieron tras ingerir un potente agroquímico, y no se descarta que se trate de un caso de femicidio.
El hallazgo en la finca y la sombra del envenenamiento
El director del OIJ, Randall Zúñiga, confirmó que la alerta fue dada por los propietarios de la finca, quienes se preocuparon al no poder contactar al cuidador del lugar, un hombre de apellido Matarrita, de 71 años. Al llegar a la propiedad, encontraron la trágica escena.
«Hallaron a un hombre de apellido Matarrita de 71 años y a una femenina menor de edad», informó Zúñiga. «Por la forma en la que estaba el cuerpo del adulto, se denota que podría haber ingerido un pesticida o agroquímico y, muy cerca de él, estaba la menor que, al parecer, habría ingerido también el agroquímico», detalló el jerarca, quien confirmó la existencia de una bodega con estos químicos en las cercanías.
Problemas económicos y una cita incumplida: Las pistas del caso
La investigación judicial se centra ahora en una serie de pistas que podrían esclarecer el móvil de la tragedia. Según el director del OIJ, el hombre fallecido había manifestado a personas cercanas estar atravesando una complicada situación económica.
Además, un dato clave para los agentes es que tanto el adulto mayor como la niña tenían una cita pendiente con autoridades locales precisamente el martes, el mismo día en que fueron encontrados sin vida, a la cual nunca se presentaron.
Aunque el caso se maneja oficialmente como «muerte en investigación», estas pistas han llevado a las autoridades a considerar un femicidio seguido de suicidio como una de las hipótesis más fuertes. La violencia contra las mujeres y las personas menores de edad es una de las problemáticas sociales más graves que enfrenta el país.Las condiciones de vulnerabilidad social en los territorios indígenas son un desafío que requiere una atención integral por parte del Estado.


