miércoles, 3 junio 2026
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Quién era el hombre que murió tras tomar líquido desengrasante por una broma que le hicieron sus compañeros de trabajo

Una broma que terminó en tragedia

La muerte de Carlos Gurrola Arguijo, conocido con cariño como “Papayita”, ha sacudido a la comunidad de Torreón, México. El hombre de 40 años, empleado de limpieza en la empresa tercerizada Multiservicios Rocasa S.A., perdió la vida tras ingerir accidentalmente líquido desengrasante que, según las denuncias de su familia, fue colocado en su botella de agua como parte de una broma cruel de sus compañeros de trabajo.

Gurrola agonizó durante 19 días antes de fallecer en la Clínica 71 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Los médicos confirmaron que las graves quemaduras internas en el tórax, pulmones y vías respiratorias fueron consecuencia directa de haber ingerido la sustancia tóxica.

Víctima de acoso constante

Lo que para algunos fue “una broma pesada”, para su familia encaja en un patrón de hostigamiento que Carlos venía soportando desde hace meses. Su hermana menor, Karina Gurrola, relató que él se quejaba con frecuencia del maltrato de sus compañeros: le robaban la comida, le pinchaban las llantas de su bicicleta, le escondían el celular y lo dejaban sin almuerzo.

“Llegaba casi llorando. Nos contaba que no lo dejaban en paz, pero nunca dijo nombres. Era un hombre servicial, trabajador, y no entendemos por qué le hicieron tanto daño”, dijo su hermana durante el funeral, visiblemente afectada.

La madre de Gurrola fue aún más tajante: “Siempre le hacían bullying, lo envenenaron intencionalmente”.

El día de la tragedia

El 30 de agosto, tras la hora del almuerzo, Carlos tomó de la botella de agua que había dejado cerca de su área de trabajo. Al instante notó un sabor extraño y la desechó, pero el daño ya estaba hecho. Minutos después empezó a sentirse mal y, aunque fue trasladado al hospital, la empresa tardó dos horas en notificar a su familia sobre lo ocurrido, denunció Karina.

Investigación en curso

Tras la denuncia pública de la familia, la Fiscalía General del Estado de Coahuila abrió una investigación por homicidio. Como parte del proceso, se revisarán las cámaras de seguridad de la tienda HEB Senderos —donde Carlos cumplía funciones— para identificar a los responsables. Hasta ahora no hay detenidos.

“Queremos justicia, que no quede impune. Mi hermano no era mala persona, y la comunidad lo quería mucho. No es justo que su vida haya terminado de esta manera”, reclamó su hermana.

Una muerte que expone un problema mayor

El caso de “Papayita” no solo pone en evidencia la crueldad de un grupo de trabajadores, sino que también refleja un problema más profundo: el acoso laboral en México y en toda América Latina, donde miles de empleados enfrentan maltrato, humillaciones y burlas sin que exista una protección clara o efectiva.

En este contexto, la muerte de Carlos Gurrola se convierte en un símbolo de lucha para su familia y amigos, quienes claman porque el caso sea investigado como homicidio y no como un accidente laboral.

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