El origen de la polémica
La participación de la fondista costarricense Diana Bogantes en el Mundial de Atletismo en Tokio estuvo marcada no solo por las difíciles condiciones climáticas de la maratón, sino también por un cruce de versiones entre la Federación Costarricense de Atletismo (Fecoa) y la familia de la atleta.
La Fecoa emitió un comunicado asegurando que Bogantes “siempre estuvo bien asistida” durante la competencia. Sin embargo, su hermana Gabriela Bogantes utilizó sus redes sociales para aclarar detalles y desmentir algunos de los puntos expuestos por la Federación.
La versión de la Federación
En su pronunciamiento, la Fecoa aseguró que la atleta contó con apoyo en todo momento. Según la institución, en la asistencia participaron:
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Marco Brenes, director de Selecciones Nacionales.
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Gabriela Bogantes, hermana y acreditada como entrenadora en el campeonato.
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Jerónimo Bravo, entrenador personal de la fondista, aunque registrado por la delegación de Ecuador.
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El personal de apoyo de la organización local.
De acuerdo con la Federación, esa estructura garantizó la hidratación y acompañamiento de la maratonista.
La respuesta de Gabriela Bogantes
Gabriela ofreció una versión distinta. Afirmó que, en realidad, solo ella y Marco Brenes estuvieron presentes en los puntos de asistencia durante la carrera.
“Las únicas dos personas que asistimos a Diana fuimos Marco y yo. Yo cubrí los puestos en el 16.4K y 29K, mientras que él estuvo en el 19.1K. Jerónimo no pudo entregar botellas porque estaba acreditado por Ecuador”, detalló.
Según Gabriela, de los ocho puestos disponibles, Diana recibió hidratación completa únicamente en tres, lo que obligó a improvisar con agua y compresas de hielo.
Además, aseguró que el día de la competencia fue ella quien llegó al hotel de los atletas a las 4:30 a.m. con la hidratación y todo lo necesario para la preparación de su hermana, sin presencia de funcionarios de la Fecoa en ese momento.
La acreditación y los costos asumidos
Uno de los puntos centrales de la aclaración fue el tema de la acreditación como entrenadora. Gabriela explicó que inicialmente se solicitó que el español Jerónimo Bravo —entrenador de Diana— fuera inscrito oficialmente. Sin embargo, la Fecoa negó la petición por limitaciones de cupo.
Ante esa negativa, la familia optó por costear la inscripción de Gabriela, quien asumió el rol de entrenadora acreditada para garantizar la asistencia de la atleta en Tokio.
“Yo volvería mil veces a pagar por acompañar y asistir a Diana en todas las competencias. Lo único que le interesa a ella es dejar el nombre de Costa Rica en lo más alto”, aseguró con contundencia.
El desempeño de Diana en Tokio
A pesar de las dificultades logísticas y las duras condiciones climáticas, Diana Bogantes completó su primera participación mundialista en maratón con un tiempo de 2:54:02.


