El técnico de San Carlos, Wálter “Paté” Centeno, acaparó la atención en la conferencia de prensa posterior a la derrota ante Cartaginés, no precisamente por lo que dijo, sino por cómo lo dijo.
Centeno apareció con evidente molestia y tolerancia al mínimo. En apenas cuatro minutos atendió a cinco periodistas, sin que ninguna de sus respuestas se extendiera más allá de los diez segundos. Su lenguaje corporal se robó el protagonismo: sonrisas forzadas, gestos de incomodidad, desacuerdo, molestia y hasta confusión fueron parte del repertorio expresivo que dejó en la sala de prensa.
Al ser cuestionado sobre qué le hizo falta al equipo para lograr la victoria, respondió de forma escueta: “Nos hizo falta el gol, es lo más lindo del fútbol, es la respuesta de la primera pregunta”, zanjando el tema sin entrar en análisis.
El momento más tenso se dio durante el intercambio con la periodista Adriana Rivera, quien cuestionó la actitud del entrenador y trató de profundizar en el estado del equipo, pero se topó con respuestas cortantes.
Adriana: “¿Usted está contento con el equipo?”
Paté: “Sí, sí, yo estoy contento.”
Adriana: “¿Cómo han sido estas semanas con el equipo?”
Paté: “Bien, bien, usted estuvo aquel día (en un entrenamiento), usted subió el video, ¿se acuerda? Así ha sido.”
Adriana: “¿Pero cómo han sido las semanas?”
Paté: “Usted lo vio, dígales usted, ¿usted vio que todo estaba bien, verdad? Entonces dígales.”
Adriana: “¿Cree usted que le están agarrando la idea?”
Paté: “¿Usted la vio hoy?”
Adriana: “Se puede decir que sí.”
Paté: “Entonces ya se contestó.”
Más allá del resultado en la cancha, la breve conferencia dejó claro que Centeno atraviesa un momento de tensión y que, al menos por ahora, no está muy dispuesto a dar explicaciones. Su rostro lo dijo todo.


