La tranquilidad del mediodía en el centro de Zárate se vio interrumpida este viernes por una escena digna de una película de acción. Un joven de 15 años, que conducía una motocicleta con reporte de robo, emprendió una peligrosa fuga tras ser detectado por un patrullero del Centro de Operaciones Zárate (COZ).
El incidente ocurrió en la intersección de las calles Justa Lima y Ameghino. Según reportes policiales, al notar la presencia de la unidad oficial, el menor aceleró la moto y comenzó una huida con maniobras riesgosas que pusieron en vilo a peatones y conductores.
Una persecución en pleno centro
El muchacho no dudó en subirse a la acera y circular durante una cuadra por la vereda, esquivando a transeúntes que quedaron atónitos ante la imprudencia. En medio de la persecución, cruzó frente al vehículo policial y perdió el control, impactando de lleno contra un poste de alumbrado público.
El choque puso fin a la fuga. Minutos después, oficiales lograron reducir al joven, quien resultó ileso a pesar de la violencia del impacto. Tras verificar los datos del vehículo, confirmaron que la motocicleta tenía pedido de secuestro por robo.
Un caso que reabre el debate
El menor quedó bajo custodia judicial y las autoridades deberán definir su situación legal. Este hecho vuelve a poner sobre la mesa un tema delicado: la participación de adolescentes en delitos y el papel de la justicia en casos donde la frontera entre la niñez y la delincuencia se vuelve borrosa.
Mientras tanto, vecinos de la zona manifestaron su preocupación por la exposición al riesgo que sufrieron quienes transitaban a pie en ese momento. “Pudo ser una tragedia, había gente caminando con niños por la acera”, comentó un comerciante del sector.
Lo ocurrido en Zárate no solo muestra la audacia de un menor en conflicto con la ley, sino también la vulnerabilidad de los espacios urbanos cuando una persecución policial se desarrolla en pleno corazón de la ciudad.


