lunes, 29 junio 2026
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Creó un perfil falso en redes, acosó a su hija de 14 años y terminó presa

Un caso que parecía sacado de una serie de suspenso

En Beal City, Michigan, un pequeño pueblo donde casi nunca pasaba nada, se desató en 2020 una pesadilla que conmocionó a toda la comunidad. Lauryn Licari, de apenas 14 años, comenzó a recibir mensajes de texto anónimos cargados de agresividad y hostigamiento.

Al inicio, los textos buscaban destruir su relación con Owen McKenny, su novio de la secundaria, con frases como “él ya no te quiere” o “te va a dejar por otra”. Pero pronto la situación escaló: Lauryn pasó a recibir hasta 50 mensajes diarios con insultos, amenazas, insinuaciones sexuales e incluso incitaciones al suicidio.

La tensión fue tal que la escuela y las familias se involucraron en la investigación. Incluso la madre de la víctima, Kendra Licari, que además era entrenadora de básquet en el colegio, trabajaba codo a codo con otros padres para descubrir quién estaba detrás de aquel acoso sistemático.

Una investigación que apuntaba a todos, menos a ella

Las sospechas iniciales recayeron en compañeras de Lauryn e incluso en familiares de Owen. Nadie estaba a salvo de los señalamientos. Pero la policía del condado de Isabella no lograba dar con el responsable: el acosador usaba números de teléfono temporales, aplicaciones con direcciones falsas e incluso redes privadas.

Desesperados, los investigadores pidieron apoyo al FBI. Fue entonces cuando un analista detectó un detalle inesperado: las direcciones IP de los mensajes conducían a dispositivos dentro de la casa de la propia familia Licari.

En diciembre de 2022, el sheriff Mike Main llegó con una orden de registro. Frente a las pruebas, Kendra no pudo sostener la mentira: confesó que había creado perfiles falsos para acosar a su hija y al novio de esta durante casi dos años.

El desenlace judicial

La noticia sacudió a todo el país. Kendra fue imputada por acoso a menores, uso indebido de computadoras y obstrucción de la Justicia. Finalmente, en abril de 2023, un tribunal la condenó a 19 meses de prisión por el acoso a Owen y cinco años por el hostigamiento a Lauryn. Además, perdió la custodia de su hija y fue destituida de su cargo en la escuela.

Licari estuvo presa hasta agosto de 2024 y salió bajo libertad condicional. Tiene prohibido abandonar Michigan y acercarse a su hija. Tras su liberación, admitió sentirse “decepcionada” consigo misma y expresó su deseo de reparar el daño.

Las secuelas emocionales

El impacto en la familia fue devastador. Shawn Licari, el padre de Lauryn, obtuvo la custodia exclusiva y se separó definitivamente de Kendra. La adolescente, hoy con 17 años, declaró que no sabe si podrá volver a confiar en su madre.

Especialistas describieron el caso como una “versión digital del síndrome de Munchausen por poder”, donde un adulto provoca daño a un menor para mantenerlo dependiente.

Lauryn, en cambio, eligió transformar el dolor en un propósito: quiere estudiar criminología y hoy mantiene una relación muy cercana con su padre. Su historia fue llevada a la pantalla por Netflix en el documental Unknown Number: The High School Catfish, que reconstruye paso a paso el engaño y la investigación.

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