El caso del brutal asesinato de Mónica Chaves Solano, madre de dos niños de 6 y 8 años, dio un giro clave tras una nueva calificación legal hecha por el Ministerio Público: ya no se trata de un homicidio calificado, sino de un femicidio.
La Unidad de Género de la Fiscalía de Cartago informó este jueves que el principal sospechoso, un hombre de apellido Solano y de 24 años, deberá cumplir un año de prisión preventiva mientras avanza la investigación. Además, se le atribuyen los delitos de suplantación de identidad y simulación de delito, lo que complica aún más su situación judicial.
¿Qué significa que el caso sea investigado como femicidio?
En Costa Rica, el femicidio es el asesinato de una mujer por su condición de mujer, normalmente a manos de su pareja, expareja o de otro hombre con el que exista una relación desigual de poder. No se trata de un homicidio común, sino de la forma más extrema de violencia de género.
Según el Observatorio de Violencia de Género, este tipo de crímenes suele estar precedido por una violencia escalonada, control, amenazas y un entorno de desigualdad. La recalificación implica que las autoridades descartan móviles como el asalto, enfocándose en un posible vínculo personal o de control entre la víctima y el agresor.

Lo que se sabe del caso
Mónica, de 25 años, fue encontrada sin vida el pasado domingo en un parque infantil en San Rafael de Oreamuno, a pocos metros de su casa en el Proyecto Blanquillo. El hallazgo generó conmoción en la comunidad por la cercanía del sitio con zonas frecuentadas por niños y familias.
El sospechoso fue detenido un día después, cuando se presentó ante el OIJ para denunciar un supuesto robo de un bolso, versión que las autoridades investigan como parte de la acusación por simulación de delito. Su contexto físico y heridas visibles coincidían con las descripciones que testigos habían dado del presunto atacante.

Hasta el momento, el Ministerio Público no ha confirmado de forma oficial la naturaleza exacta de la relación entre Mónica y el sospechoso, pero la línea de investigación por femicidio apunta a que existió algún tipo de vínculo previo.


