El exjugador y activista Marcus Urban encendió un nuevo debate en el fútbol profesional al afirmar que aún existen futbolistas que ocultan su orientación sexual mediante relaciones y matrimonios ficticios. Sus declaraciones, incluidas en el libro Mensch Fußballstar (Humano, estrella del fútbol) del periodista suizo Andreas Boni, exponen un entramado que va más allá del miedo individual y que involucra intereses económicos y de imagen.
Un testimonio que rompe el hermetismo
En una entrevista adelantada por el diario alemán BILD, Urban —considerado el primer jugador profesional en declararse abiertamente homosexual— reveló que en las principales ligas europeas hay casos de futbolistas que mantienen “novias falsas y matrimonios falsos” para preservar una imagen pública heterosexual.
El libro, que será publicado el 18 de agosto, incluye conversaciones con figuras como Lothar Matthäus y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, abordando temas que, según el propio Urban, siguen siendo “tabú” en el fútbol.
Más que un problema con la afición
Urban asegura que los prejuicios de los aficionados o la presión mediática ya no son los principales obstáculos para que un jugador se declare abiertamente homosexual. En su opinión, el verdadero freno está en el “clima interno” que impera en los equipos y en su entorno cercano.
“El problema radica en los miedos de los propios jugadores y de quienes los rodean: asesores, abogados mediáticos, familiares… personas que, muchas veces, se benefician de su fama y fortuna”, explicó el exjugador.
Un negocio silencioso detrás del secreto
Según Urban, existen agencias especializadas que organizan citas y relaciones ficticias para futbolistas, e incluso encuentros sexuales, generando importantes beneficios económicos. En algunos casos, afirma, son los propios representantes quienes impulsan estas acciones para mantener un control indirecto sobre sus clientes.
Este sistema, además de perpetuar el silencio, deja a los jugadores en una posición vulnerable y dependiente de las decisiones de terceros.
El fallido pacto para salir del armario
Urban recordó que en 2024 se planificó un acto conjunto para que varios futbolistas anunciaran públicamente su orientación el 17 de mayo, fecha simbólica para la comunidad LGBTQ+. Sin embargo, el proyecto se canceló debido a la presión de asesores, familiares y figuras del entorno de los jugadores.
“Algunos querían dar el paso, pero al final nadie se atrevió. Las personas que dicen ‘protegerlos’ son, muchas veces, quienes proyectan sus propios miedos”, señaló.


