El diputado y candidato presidencial del Frente Amplio, Ariel Robles, denunció públicamente un hecho que ha generado conmoción y debate político: el envenenamiento de su gato, presuntamente a manos de un vecino simpatizante del presidente Rodrigo Chaves.
En una entrevista en el programa Asiento Extra de Extra Radio 92.3 FM, Robles relató que el responsable habría colocado veneno para ratas en comida para animales, con la intención de atacar a las mascotas de quienes considera “comunistas” en la comunidad.
“Un vecino compró veneno para ratas y lo echó en comida para animales. Dijo que iba a matar a todos los perros de los comunistas del barrio. Lo echó en mi casa y mató a mi gato”, relató el legislador.
Un riesgo que pudo costar más vidas
El diputado aseguró que, en el momento del incidente, un niño de apenas cuatro años estaba en el lugar, lo que pudo derivar en una tragedia mayor si hubiese tenido contacto con el alimento envenenado.
La situación, según Robles, no se limita a un conflicto vecinal, sino que refleja lo que él considera un clima de hostilidad política alimentado por discursos oficiales.
“No es la bala, es quien la dispara”
Robles expresó que, aunque el acto material lo cometió su vecino, la raíz del problema está en los mensajes que, a su criterio, provienen desde la Presidencia.
“Entiendo a mi vecino, porque soy una persona empática. Cuando una bala mata a una persona, no lo hizo la bala, sino quien la detonó. Este tipo de personas terminan siendo la bala, pero quien la dispara, con toda responsabilidad, es un actor político”, afirmó.
Posibles consecuencias legales
En Costa Rica, el maltrato animal es un delito penado por la Ley 7451 de Bienestar de los Animales y la Ley 9458 contra el Maltrato Animal, que establecen sanciones de hasta tres años de prisión para quien cause la muerte a una mascota. Además, el uso de veneno en áreas habitadas puede acarrear responsabilidades penales por poner en riesgo la vida humana, especialmente de menores de edad.
El caso todavía no ha sido formalmente judicializado, pero podría derivar en denuncias tanto por maltrato animal como por tentativa de homicidio, dependiendo de la investigación que realicen las autoridades.


