En la búsqueda constante de terapias más efectivas contra el cáncer, un equipo de investigadores de la Universidad de Mississippi ha descubierto un compuesto con gran potencial, extraído de un animal poco común: el pepino de mar.
Publicado en la revista Glycobiology, este estudio revela que una sustancia azucarada presente en el Holothuria floridana puede bloquear la actividad de la enzima Sulf-2, clave en el desarrollo y expansión de tumores.
¿Qué es la enzima Sulf-2 y por qué es importante?
La Sulf-2 modifica los glicanos, unas estructuras similares a “bosques” que recubren las células y que son fundamentales para la comunicación celular, la respuesta inmunitaria y la detección de amenazas. En el cáncer, esta enzima altera esos glicanos para facilitar que las células malignas se propaguen.
“Si logramos inhibir esta enzima, teóricamente estamos frenando la expansión del cáncer”, explica Vitor Pomin, profesor asociado de farmacognosia.
Ventajas del compuesto del pepino de mar
El compuesto identificado, llamado fucosilada de condroitina sulfato, ha demostrado en laboratorio y a través de simulaciones por computadora su capacidad para bloquear con eficacia la Sulf-2. Esto abre la puerta a un medicamento que podría ser más seguro que otros inhibidores actuales, que a menudo afectan la coagulación y aumentan el riesgo de sangrado.
Además, extraer este compuesto de un organismo marino reduce el riesgo de contagios asociados a fuentes terrestres como los cerdos, lo que representa una alternativa “más limpia y beneficiosa”, según los investigadores.
El gran desafío por delante
Sin embargo, un obstáculo importante es la escasez natural de pepinos de mar para producir el compuesto en cantidades suficientes para tratamientos masivos. Por eso, la siguiente etapa será lograr sintetizarlo químicamente en laboratorio para avanzar a pruebas en modelos animales y, eventualmente, humanos.
“Necesitamos desarrollar una ruta química eficiente para poder escalar la producción”, señala Pomin.
¿Qué significa esto para Costa Rica?
Aunque es un descubrimiento con base en Estados Unidos, la riqueza marina de Costa Rica y la región podría convertirse en una fuente importante para investigaciones similares. El uso sostenible de la biodiversidad marina es clave para futuras innovaciones en medicina.
Este avance abre una ventana de esperanza para millones de pacientes y refuerza la importancia de conservar nuestros ecosistemas marinos.


