La angustiante espera de una familia podría estar llegando a su fin, tras el hallazgo de restos humanos en una zona de difícil acceso en Guatuso, Alajuela, que coincidirían por la vestimenta con los de Nelly Romero, una mujer reportada como desaparecida desde el pasado 7 de julio.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) confirmó que el hallazgo se produjo recientemente y que las autoridades trabajan ahora en el proceso forense de identificación definitiva, aunque las características físicas y la ropa hallada en la escena apuntan a que se trataría de Romero. El análisis de ADN será clave para esclarecerlo.
Este caso genera aún más impacto al conocerse que el principal sospechoso, un hombre de apellido González, ya se encontraba en prisión preventiva desde el 26 de julio, es decir, semanas antes de que los restos fueran ubicados. La medida fue dictada mientras avanzaban las investigaciones por el posible delito de femicidio.
Un patrón que se repite en casos de violencia de género
Este no es un hecho aislado. En Costa Rica, se han dado varios casos donde las autoridades detienen a los sospechosos de femicidio incluso antes de encontrar los cuerpos de las víctimas, ante la contundencia de otras pruebas que vinculan al detenido con la desaparición.
La Fiscalía y el OIJ han recalcado que este tipo de acciones buscan evitar que los sospechosos huyan o atenten contra otras personas mientras se recolectan más evidencias.
En el caso de Romero, su desaparición fue denunciada por familiares que, desde el primer momento, manifestaron temor de que hubiera sido víctima de un hecho violento. La información recabada en ese proceso llevó rápidamente a identificar a González como la última persona que habría estado con ella.
Urge mayor protección para mujeres en riesgo
Este nuevo caso reabre la discusión sobre la necesidad de medidas más efectivas de protección y prevención de la violencia de género. Según datos del INAMU y el Poder Judicial, muchos femicidios podrían evitarse si se lograra actuar con mayor rapidez en los primeros días tras una denuncia de desaparición.
Además, deja en evidencia el doloroso proceso que enfrentan muchas familias, que pasan semanas o incluso meses sin saber qué ocurrió con sus seres queridos, mientras las autoridades trabajan contrarreloj.
Por ahora, el país espera el resultado de las pruebas forenses para confirmar oficialmente la identidad de los restos hallados. Mientras tanto, la prisión preventiva del sospechoso sigue en firme.


