Una joven sufrió fracturas tras hacerle una broma íntima a su pareja: el agresor recibió una condena mínima
Lo que comenzó como una historia de amor entre Jessica Donald, una mujer canadiense de 44 años, y Kevin Evans, de 35, terminó en un caso de violencia de género con secuelas físicas y emocionales graves. Todo se desencadenó después de una broma que Jessica hizo sobre el tamaño del pene de su pareja, lo que provocó una brutal agresión que la dejó con tres costillas fracturadas.
Un romance que se transformó en pesadilla
Jessica conoció a Evans por una app de citas. Al principio, él se mostraba atento y cariñoso. Pero con el tiempo, afloraron comportamientos controladores, celos excesivos y violencia física. Evans llegó a estrangularla, golpearla y amenazarla de muerte en múltiples ocasiones.
> «Me decía que si lo dejaba, me iba a matar. Yo le creía», confesó Jessica.
Documentó sus heridas por si no sobrevivía. Pero el punto de quiebre fue una discusión durante la intimidad: una broma disparó la agresión que la dejó hospitalizada.
Una condena que genera indignación
Evans fue denunciado por Jessica y por otras dos exparejas que también sufrieron violencia. Sin embargo, el tribunal lo consideró un «primer ofensor» y lo sentenció a una condena condicional de un año, con libertad bajo ciertas restricciones y dos años de probation. No irá a prisión.
Jessica expresó su decepción:
“Nos fallaron. La policía hizo su trabajo, pero la justicia no”.
También advirtió sobre el peligro de minimizar este tipo de conductas:
“Estrangular debería ser considerado intento de homicidio”.
Un mensaje para otras víctimas
Ahora, Jessica busca reconstruir su vida y alzar la voz por otras mujeres:
«Después de ver cómo trataron este caso, entiendo por qué muchas no denuncian. Pero no podemos callar. No es tu culpa.»


