El presidente de la República, Rodrigo Chaves, arremetió contra las declaraciones del presidente de la Asamblea Legislativa, Rodrigo Arias Sánchez, quien durante la sesión solemne por la Anexión del Partido de Nicoya advirtió que la democracia costarricense “está siendo puesta a prueba”.
Arias, en un discurso cargado de simbolismo, citó versos del poeta Jorge Debravo para reflexionar sobre la paz y la fragilidad democrática: “Quiero a mi patria, siempre en la mano. Mansa y pequeña como un garbanzo. Sin rifles negros. Sin sables blancos”.
El jerarca legislativo pidió que esa imagen de una Costa Rica pacífica no sea solo un sueño. “Que la paz que invoca Debravo no sea un anhelo lejano, sino una tarea cotidiana. Que la patria, mansa y pequeña como él la soñó, siga viva en todas nuestras manos y en la grandeza de nuestros corazones”, expresó Arias.
Sin embargo, esas palabras encendieron la respuesta del mandatario. Chaves ironizó sobre la visión que presentó Arias, señalando que es una narrativa alarmista que busca proteger intereses de grupos de poder. “Hay unos 20 diputados que piensan que Costa Rica se derrumba en pedazos, que la gente se nos muere de hambre, que nos estamos dando de balazos casi que en una guerra civil. Sigue hablando hoy Rodrigo Arias Sánchez de que la democracia de Costa Rica está en peligro. Lo que está en peligro son los privilegios que construyeron él y su hermanito”, afirmó Chaves, en alusión a la figura del expresidente Óscar Arias.
El mandatario también cuestionó la referencia al “garbancito” de Debravo, argumentando que Costa Rica necesita otra actitud. “Volvió a decir que quiere a Costa Rica mansa como un garbancito en la palma de mi mano. ¿Qué parte no sabe que aquí rujen hombres y mujeres valientes? Todavía no lo ha habido. Aquí garbancitos quedan sólo para la sopa”, lanzó.
Chaves acusó a los líderes tradicionales de vivir en una burbuja desconectada del país real. “Esas palabras representan el cinismo, el descaro, de los que han hablado bonito por 70 años desde la comodidad de oficinas con aire acondicionado ahí en la capital, o aquí en Taboga, porque hasta ahí han de tener aire acondicionado. O hablan desde petrificadas sillas que son fósiles de un pasado que los costarricenses ya no queremos recordar”, concluyó.


