Una tragedia de proporciones desgarradoras golpeó a una familia costarricense este sábado 27 de julio en horas de la madrugada. Un incendio estructural en una cuartería en San Juan de Dios de Desamparados cobró la vida de cuatro personas, entre ellas tres menores de edad y su madre, mientras dormían. Pero la tragedia tomó una dimensión aún más dolorosa al confirmarse que las víctimas eran la esposa y los hijos de un oficial de policía que se encontraba trabajando en la zona sur del país.
El oficial, de apellido Guillén, fue alertado en medio de su jornada laboral sobre el incendio en su vivienda. Al confirmarse la identidad de las víctimas, el país entero ha quedado estremecido este domingo, por el dolor de un padre que perdió todo en cuestión de minutos.
El incendio ocurrió mientras todos dormían
La emergencia fue reportada a las 5:47 a.m.. Al llegar al sitio, los cuerpos de emergencia encontraron una escena aterradora: el fuego había consumido gran parte de la estructura y los ocupantes no lograron salir.
Los fallecidos fueron identificados como:
- Mujer de 33 años, esposa del oficial
- Niña de 3 años
- Niño de 9 años
- Adolescente de 12 años
Todos ellos fueron hallados calcinados, sin signos vitales. De acuerdo con versiones preliminares, la familia estaba dormida cuando las llamas iniciaron, y no lograron escapar a tiempo.
La escena más dolorosa del año
Este incendio no solo es el más mortal en lo que va del 2025, con cuatro víctimas en una misma familia, sino que también deja una herida profunda en el corazón de la Fuerza Pública y la sociedad costarricense.
El Cuerpo de Bomberos movilizó seis unidades al lugar, mientras la Cruz Roja Costarricense atendió a tres personas por crisis de ansiedad. Las causas del incendio siguen bajo investigación del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).


