Jason Voorhees acecha… bajo el agua
En los fríos y oscuros fondos del Crystal Lake, en Minnesota, no solo hay peces. También se esconde una inquietante estatua de tamaño real del icónico asesino de la saga «Viernes 13», Jason Voorhees.
Este monumento sumergido fue colocado en 2013 por Curtis Lahr, un buzo aficionado que quiso rendir homenaje a la legendaria franquicia de terror. La estatua está hecha con materiales resistentes al agua y anclada a más de 30 metros de profundidad, donde permanece inmóvil en la penumbra.
Para verla, se necesita equipo de buceo y mucho coraje. Quienes han bajado aseguran que encontrarse con la figura en medio de la oscuridad del lago es una experiencia impactante, incluso sabiendo que solo se trata de una escultura.
El detalle no es casual: en la película original, Jason emerge de un lago también llamado Crystal Lake. Esta conexión hizo que el lugar se volviera aún más simbólico para los fanáticos del género.
La estatua se volvió tan popular que inspiró imitaciones en otros lagos de Estados Unidos, aunque algunas han sido retiradas por razones medioambientales o legales.
Una pieza de terror sumergida en la realidad.


