Una carrera marcada por entrega, pasión y compromiso
El exseleccionado nacional José Miguel Cubero, reconocido por su participación en la Copa Mundial Brasil 2014, anunció oficialmente su retiro del fútbol profesional. Con un emotivo mensaje publicado en sus redes sociales, el mediocampista costarricense confirmó que ha llegado el momento de cerrar una etapa significativa en su vida y explorar nuevos horizontes dentro del ámbito deportivo.
“Me voy con el corazón lleno”, expresó Cubero, quien dedicó más de una década al deporte que definió su identidad y trayectoria.
Un recorrido por las canchas del mundo
Desde sus inicios con el Club Sport Herediano, Cubero forjó una carrera que lo llevó a cumplir sueños en escenarios internacionales. Vivió una experiencia en el fútbol inglés con el Blackpool FC, incursionó en el balompié español con el Alcoyano y dejó huella en clubes nacionales como Liga Deportiva Alajuelense, Sporting FC, Puntarenas FC y, más recientemente, en el Sarchí FC, proyecto al que dedicó sus últimos años como profesional.
Cada camiseta representó una etapa de crecimiento personal y deportivo. En todas ellas, su presencia se caracterizó por su lucha incansable, liderazgo y entrega dentro del terreno de juego.
Agradecimientos y legado
En su carta de despedida, Cubero no dejó por fuera a quienes estuvieron a su lado a lo largo del camino. Agradeció a Dios, a su familia, a los amigos y a los aficionados que siempre lo respaldaron, incluso en los momentos más complicados.
“Cada entrenamiento, cada partido, lo entregué todo. No ha sido fácil decir adiós, pero me voy en paz”, escribió el futbolista, dejando ver que su decisión no fue repentina, sino producto de un proceso de reflexión profunda.
Además, manifestó su interés en mantenerse vinculado al deporte, abriendo la posibilidad de emprender en nuevas facetas fuera de la cancha.
Un adiós que marca el cierre de una era
José Miguel Cubero formó parte de una generación dorada que llevó a Costa Rica a los cuartos de final en el Mundial de 2014. Su retiro no solo representa la salida de un jugador, sino también el fin de una era para el fútbol nacional.


