Lo que para muchos representa una oportunidad soñada de ganar dinero y salir en televisión, para Isaac Jiménez se convirtió en una experiencia con sabor amargo. Este joven, quien participó en el programa “¿Quién quiere ser millonario?” en el 2023, rompió el silencio en redes sociales para hablar sobre el lado menos conocido del famoso show de preguntas y respuestas de Teletica.
A través de un extenso video publicado en TikTok, Jiménez reveló que la exposición mediática y las reacciones del público pueden afectar profundamente a los concursantes, al punto de sugerir que el canal debería ofrecer apoyo psicológico a quienes se animan a sentarse en la popular “silla caliente”.
No todo es lo que parece
Aunque Jiménez logró llevarse ¢1,2 millones, asegura que el proceso no fue fácil. “Vos podés estar seguro de vos mismo, pero una vez que estás ahí con cámaras, luces, Ignacio Santos y millones viéndote… se te borra la mente”, comentó.
Uno de los momentos que más críticas le generó fue el uso de un comodín en una pregunta relacionada con la NBA, un tema que admite no dominar. Esa decisión, aunque válida dentro del juego, desató una ola de burlas y comentarios ofensivos en redes sociales, incluso de personas cercanas a él.
Consecuencias fuera de cámara
Jiménez aseguró que el impacto no se limitó al ámbito digital. También recibió mensajes hirientes de excompañeros y desconocidos. “Una señora me llamó estúpido por no haber ganado más, diciendo que ella merecía estar ahí porque sus hijos no tienen qué comer”, relató.
Además del impacto emocional, el joven —quien estudia Comunicación— reconoció que la exposición también le generó temor por su seguridad personal, ante la posibilidad de ser víctima de un robo luego de que su premio se hiciera público.
Un llamado directo a Teletica
Para Jiménez, es urgente que los canales que producen este tipo de programas contemplen el bienestar mental de sus participantes. “No les cuesta nada dar acompañamiento psicológico. No todo el mundo está preparado para lidiar con la presión social, los comentarios malintencionados o el miedo que provoca exponerse tanto”, expresó.
Su mensaje final fue claro y directo: no todos conocen lo que implica pararse frente a las cámaras nacionales y ser juzgado por desconocidos. “Antes de criticar, vayan ustedes y siéntense ahí. Ahí sabrán lo que se siente”, cerró.
Contexto: la televisión y el impacto emocional
Aunque en Costa Rica este tipo de reality-shows no suelen contemplar el acompañamiento postparticipación, en otros países ya es una práctica común. Formatos como “Gran Hermano” o “MasterChef” en Europa y América Latina han comenzado a ofrecer apoyo psicológico antes, durante y después del show, entendiendo que la presión mediática puede tener consecuencias serias.


