El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) confirmó este viernes una noticia devastadora: los restos humanos hallados la semana pasada en un lote baldío de Dulce Nombre de San Mateo, Orotina, corresponden a Rashab García Valverde y Nelson Pavón Largaespada. Así lo determinaron los análisis científicos realizados por el Departamento de Ciencias Forenses, tras la comparación genética de las muestras óseas con ADN de familiares directos.
La información ya fue comunicada de manera oficial a los allegados de ambas víctimas. Con esta verificación, se confirma lo que muchos temían: el caso pasó oficialmente de ser una desaparición a un doble homicidio brutal.
Un crimen meticulosamente encubierto
Los restos calcinados fueron descubiertos a pocos kilómetros de la casa donde ambos desaparecieron tras asistir a una fiesta el pasado 25 de abril. En el lugar, además de fragmentos óseos —entre ellos tres fémures— se halló una prenda femenina tipo top que podría pertenecer a Rashab. Uno de los huesos masculinos tenía una platina quirúrgica, detalle que fue clave para sospechar que pertenecía a Nelson, ya que su familia confirmó que él había sido operado tras una fractura años atrás.
La confirmación del horror
La certeza llegó tras varios días de espera. Las muestras recogidas en el sitio fueron analizadas en los laboratorios forenses del OIJ, que lograron establecer la identidad de ambas víctimas a través de pruebas de ADN. Con esto, la investigación se fortalece para encaminarse hacia la búsqueda de justicia.
“El caso se mantiene en investigación. Esta confirmación permite consolidar muchas de las hipótesis de trabajo que se venían manejando y enfocar recursos en nuevas diligencias clave”, aseguró una fuente cercana al proceso.
El principal sospechoso: su círculo más cercano
El caso ha puesto en la mira a Manfred Bustos Mata, pareja sentimental de Rashab, quien permanece en prisión preventiva como principal sospechoso. Bustos ya enfrentaba otros procesos judiciales por delitos como extorsión, préstamos ilegales y enriquecimiento injustificado.
Además, las autoridades vinculan a otros dos hombres, apellidados Brenes y Montenegro, con el caso. El primero enfrenta medidas cautelares, mientras que el segundo, hasta ahora, no tiene restricciones judiciales.
Un país consternado
La confirmación de la muerte de Rashab y Nelson ha generado un profundo impacto social. Ella, modelo y madre de una niña de 10 años; él, un hombre vinculado al negocio de créditos informales. Ambos fueron víctimas de un crimen atroz, planeado y ejecutado con el objetivo de desaparecer toda evidencia.


