Costa Rica enfrenta una de las temporadas lluviosas más activas de los últimos años. Según reportes oficiales, más de 500 incidentes relacionados con las lluvias han sido registrados en lo que va del 2025, un dato que refleja la presión constante sobre las comunidades vulnerables y los sistemas de respuesta.
Solo en las últimas horas, 19 nuevos eventos se reportaron en 12 cantones, destacando los casos más críticos en zonas como Palmares y San José, donde la intensidad de las precipitaciones provocó serios colapsos en la infraestructura urbana.
San José y Palmares entre los cantones más afectados
La capital del país vivió una jornada particularmente complicada este jueves, cuando el sistema de alcantarillado se vio desbordado ante la fuerza del agua. Las imágenes de calles inundadas y vehículos atrapados en el agua circularon rápidamente en redes sociales, despertando la preocupación ciudadana.
En Palmares, las lluvias generaron deslizamientos menores y afectaciones en caminos secundarios, dificultando la movilidad en sectores rurales. Las brigadas municipales y cuerpos de emergencia continúan desplegadas en puntos de riesgo para atender posibles nuevas eventualidades.
Pronóstico: las lluvias continuarán
El Instituto Meteorológico Nacional (IMN) informó que las condiciones climáticas inestables persistirán este viernes, con una alta probabilidad de lluvias durante las tardes y noches, especialmente en el Valle Central, el Pacífico y zonas montañosas del país.
Ante este escenario, las autoridades reiteran su llamado a la precaución. Se recomienda a la población evitar cruzar ríos crecidos, mantenerse informada por medios oficiales y reportar cualquier situación de riesgo a los canales de emergencia.
Infraestructura urbana, un desafío pendiente
La vulnerabilidad de la infraestructura urbana frente a lluvias intensas ha sido nuevamente puesta en evidencia. El colapso de alcantarillas en San José refleja una realidad repetida cada año: sistemas de drenaje insuficientes, falta de mantenimiento y urbanización desordenada.
Expertos coinciden en que se requieren acciones estructurales y no solo reactivas, como parte de una política integral de adaptación al cambio climático y fortalecimiento de la resiliencia urbana.


