jueves, 4 junio 2026
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Costa Rica reabre negociaciones con EE.UU. para importar papa fresca: sector agrícola expresa preocupación

 

 

Revisión comercial en el marco del diálogo bilateral

Costa Rica ha retomado el diálogo con Estados Unidos para evaluar la posible eliminación de las restricciones que impiden, desde hace más de una década, el ingreso de papa fresca estadounidense al país. La iniciativa, confirmada por el ministro de Comercio Exterior, Manuel Tovar, forma parte de las discusiones en torno al equilibrio comercial y a los aranceles del 10% que impuso en su momento el expresidente Donald Trump a ciertos productos costarricenses.

Según Tovar, ambas naciones buscan avanzar en una revisión conjunta de medidas sanitarias y fitosanitarias, con el fin de evitar barreras que no se justifiquen técnicamente y que limiten el comercio agrícola de forma ilegítima.

¿Por qué se prohibió la importación?

La importación de papa desde EE.UU., Nicaragua, Canadá, Honduras y El Salvador fue suspendida en 2012 por el riesgo de ingreso de la bacteria Candidatus Liberibacter solanacearum, responsable del síndrome conocido como Zebra Chips, una enfermedad que afecta la calidad del tubérculo y compromete todo el cultivo.

Según Óscar Arias Moreira, presidente de la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria (CNAA), esta medida se fundamenta en criterios técnicos, científicos y agronómicos, y está respaldada por los lineamientos de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Nueva apertura preocupa al agro nacional

A pesar de los antecedentes fitosanitarios, en marzo de 2025 el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) notificó a la OMC una actualización en sus requisitos para el ingreso de papa fresca desde EE.UU., lo cual encendió las alarmas entre los productores nacionales, quienes ven la medida como una respuesta a presiones comerciales más que a evidencia científica.

El director ejecutivo de la Corporación Hortícola Nacional, Kevin Garita, expresó su rechazo al considerar que abrir el mercado en estas condiciones podría exponer al país a plagas foráneas. “El cierre fue por razones técnicas, no por proteccionismo. Hoy nos preocupa que se pase por alto ese riesgo”, dijo Garita.

Por su parte, el economista Fernando Sáenz advirtió sobre el impacto económico en las zonas rurales. “Este tipo de decisiones golpean directamente al productor nacional y debilitan la seguridad alimentaria del país”, afirmó.

Producción nacional y consumo

La producción local de papa fresca ronda las 63.000 toneladas anuales, siendo Cartago la provincia más representativa en este cultivo, con zonas claves como Alvarado, Oreamuno, Turrialba, El Guarco y Paraíso.

Sin embargo, el país también ha incrementado su dependencia de productos importados, sobre todo en forma de papas procesadas. Según datos del Consejo Nacional de Producción (CNP), entre 2020 y 2024 las importaciones de papa frita y chips pasaron de 30.000 a 43.000 toneladas, mientras que las de papa fresca crecieron de 3.600 a 6.460 toneladas.

Dado que el consumo aparente de papa fresca en Costa Rica se estima en 60.000 toneladas por año, una apertura total del mercado podría alterar significativamente la dinámica de abastecimiento y los precios en el mercado nacional.


Sector agrícola pide respeto a criterios técnicos

El sector agropecuario insiste en que cualquier cambio en las regulaciones debe sustentarse en criterios fitosanitarios rigurosos, que garanticen la protección del patrimonio agrícola del país.

“La Zebra Chips es una enfermedad que no se ha detectado en Costa Rica. Si ingresa, podría afectar no solo la papa, sino otros cultivos relacionados”, señaló Kevin Garita.

“Estas medidas han protegido al agro nacional. Levantarlas sin criterio técnico solo expone al país a crisis sanitarias y pérdidas económicas”, agregó Óscar Arias de la CNAA.

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