Lo que comenzó como una publicación en redes sociales terminó costándole el puesto a dos figuras conocidas del periodismo nacional. Álvaro Sánchez y Cristian Montero ya no forman parte del equipo de Teletica Canal 7, luego de una polémica que involucra al presidente de la República, Rodrigo Chaves.
La salida de ambos comunicadores se confirmó oficialmente este viernes 23 de mayo mediante un comunicado de prensa emitido por la propia televisora, donde se informa que los periodistas “ya no laboran para la empresa”.
El detonante ocurrió un día antes, el jueves 22, cuando ambos periodistas publicaron en sus redes sociales personales un documento que contenía el número de celular que se atribuye al mandatario. A raíz de esta divulgación, el propio presidente Chaves presentó una denuncia penal contra ellos, por presunta difusión de información privada, según confirmó Casa Presidencial.
Durante la edición estelar de Telenoticias esa misma noche, Ignacio Santos —director del noticiero— tomó unos minutos para referirse públicamente al tema. Con tono firme, Santos leyó la postura oficial de Teletica, en la que se desligan de cualquier responsabilidad institucional:
“La publicación de Álvaro Sánchez es una acción absolutamente personal y de responsabilidad exclusiva de él. La empresa no tiene acceso, control ni injerencia sobre las redes sociales personales de sus colaboradores”, expresó el periodista en directo.
Además, reveló que el presidente de la televisora, René Picado, junto al propio Santos, solicitaron una reunión con el presidente Chaves para explicarle directamente la postura de la empresa y reiterar su compromiso con los principios éticos del medio.
Aunque no se detallaron las razones específicas del despido, lo cierto es que el anuncio generó una ola de reacciones entre colegas y seguidores de ambos periodistas, muchos de los cuales han cuestionado si la medida representa una respuesta desproporcionada o incluso una presión política.
Este caso vuelve a poner sobre la mesa el delicado equilibrio entre el ejercicio del periodismo, la protección de datos personales y los límites de la libertad de expresión en redes sociales, especialmente cuando se trata de figuras públicas.
Por ahora, tanto Sánchez como Montero han guardado silencio sobre su despido, mientras que las redes sociales no dejan de debatir sobre las implicaciones que este caso podría tener para el periodismo independiente en Costa Rica.


