La Dirección General de Tributación volvió a sacar tarjeta roja en mayo. En total, 54 negocios en todo el país fueron sancionados con cierres temporales por distintas irregularidades fiscales, entre ellas no presentar declaraciones de impuestos a tiempo, omitir la entrega de facturas o simplemente no emitir comprobantes de pago.
De este grupo, 12 establecimientos fueron cerrados solo en mayo, incluyendo uno catalogado como gran contribuyente nacional: nada más y nada menos que el reconocido Hotel Wyndham Herradura, ubicado en Belén de Heredia. Este hotel recibió cinco sanciones acumuladas que lo obligaron a cerrar durante 25 días naturales.
Los negocios afectados representan una diversidad de sectores que van desde restaurantes, bares, supermercados y hoteles, hasta fábricas de papel y ferreterías. Según Tributación, se trata de una medida que busca garantizar el cumplimiento de las leyes fiscales y combatir la evasión.
¿Qué está haciendo mal esta gente?
La mayoría de estos cierres tienen su raíz en prácticas que son más comunes de lo que muchos imaginan: no entregar factura, no reportar impuestos a tiempo, o simplemente ignorar los requerimientos legales. Estos errores, voluntarios o no, terminan saliendo caros.
Estos son algunos de los negocios cerrados en mayo:
•Heredia: Hotel Wyndham Herradura (5 sanciones hasta el 25 de mayo)
•Cartago: Mini Súper y Licorera El Azucarero, Súper Tony, Greco Chenical S.A., Auto Servicio Agua Caliente S.A., L. Lizano G, Fresas Frescas del Llano JOMASA
•Zona Norte: Hotel Termales del Bosque
•Limón: Súper Bonanza 4, T. Campbell R. (restaurante sin nombre comercial)
•San José: Corporación S Y S (dos sucursales), M. Hernández P. (ferretería sin nombre comercial, también con dos sucursales)
El mensaje de Hacienda es claro: no importa si se trata de una pulpería o de un hotel de renombre, si se incumple con las reglas fiscales, habrá consecuencias.
Un llamado a poner las barbas en remojo
Este tipo de sanciones también lanza una advertencia a miles de emprendedores y comerciantes del país. En tiempos donde la digitalización ha mejorado el rastreo fiscal, evadir o fallar en las obligaciones tributarias es cada vez más riesgoso.
Hacienda reafirma su postura: la ley es pareja, y aunque el cierre es temporal, el golpe económico y reputacional puede ser duradero.


