Capturan a hombre que ofrecía ayuda a personas en situación de calle y terminaba explotándolas laboralmente en finca de Guácimo
Un aparente acto de solidaridad encubría una red de explotación laboral disfrazada de rehabilitación. Agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) detuvieron este jueves a un hombre de 50 años, sospechoso de incurrir en Trata de Personas con fines de explotación laboral, tras atraer a personas en condición de calle bajo falsas promesas de ayuda y recuperación.
El caso, que se remonta a varios meses de investigación, se destapó luego de múltiples denuncias sobre prácticas abusivas contra personas vulnerables en una finca ubicada en Guácimo, Limón. El sospechoso operaba desde distintos puntos del país, incluido Purral (Goicoechea) y La Uruca (San José).
El modus operandi: captación mediante falsas promesas
Según el informe preliminar, el acusado utilizaba una microbús para movilizarse por distintas zonas de San José donde suelen concentrarse personas sin hogar. Bajo la promesa de rehabilitación de adicciones, atención médica, apoyo psicológico, alimentación y un pago digno por labores agrícolas o domésticas, convencía a las víctimas para trasladarse a una finca en Guácimo.
Sin embargo, una vez en el sitio, las condiciones distaban de lo prometido. Las personas eran sometidas a jornadas de trabajo forzado, no recibían la atención médica anunciada ni el pago acordado, y su alimentación era limitada a un único tipo de comida, repetida en los tres tiempos del día.
Red de explotación encubierta como clínica
El sospechoso afirmaba ser propietario de una clínica de rehabilitación y, además, se presentaba como abogado, título que no posee según revelaron las autoridades tras revisar los registros del Colegio de Abogados y Abogadas de Costa Rica.
Durante la operación judicial, que arrancó a las 6:00 a.m. del jueves, se realizaron allanamientos simultáneos en tres puntos clave: su vivienda en Purral, la finca en Guácimo donde permanecían las víctimas, y unas oficinas en La Uruca, presuntamente utilizadas para simular actividad profesional legal.
Los agentes decomisaron documentación y pruebas que serán fundamentales para esclarecer el caso.
¿Y ahora qué? Investigación sigue bajo resguardo del Ministerio Público
Tras su detención, el sujeto fue puesto a disposición del Ministerio Público, que ahora será el ente encargado de solicitar las medidas cautelares correspondientes y definir su situación jurídica.
El caso se mantiene en investigación por parte de la Sección Especializada Contra la Trata de Personas y Tráfico Ilícito de Migrantes del OIJ, que no descarta la posible existencia de más víctimas o cómplices.


