El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó polémica este jueves al anunciar públicamente su distanciamiento de Elon Musk, director ejecutivo de Tesla y SpaceX. Desde su plataforma Truth Social, Trump aseguró que pidió a Musk que se retirara de su rol como asesor, aludiendo a que el empresario se estaba “desgastando” y que su comportamiento se había vuelto “loco”.
La ruptura se produce en un contexto tenso, donde el exmandatario también amenazó con cancelar contratos y subsidios gubernamentales asignados a las empresas del magnate tecnológico, advirtiendo que esta medida podría representar un ahorro de “miles y miles de millones de dólares” para el presupuesto nacional.
De aliado estratégico a figura incómoda
En sus primeros meses de gobierno, Trump había nombrado a Musk como jefe del recién creado Departamento de Eficiencia Gubernamental, un rol simbólico que pretendía aprovechar la visión empresarial del multimillonario para reducir gastos y optimizar el funcionamiento del aparato estatal.
Sin embargo, la alianza entre ambos comenzó a deteriorarse con el paso del tiempo, en medio de desacuerdos sobre políticas ambientales, tecnología y presupuesto. El mensaje publicado por Trump esta semana es el golpe final a una relación de conveniencia política que se volvió insostenible.
Repercusiones en los mercados: Tesla en caída
La respuesta de Wall Street no tardó en llegar. Las acciones de Tesla se desplomaron este jueves tras los mensajes cruzados entre Trump y Musk. La incertidumbre sobre la posible pérdida de contratos federales estratégicos, especialmente en áreas como vehículos eléctricos y exploración espacial, generó nerviosismo entre los inversionistas.
Tesla depende en parte de beneficios fiscales y contratos gubernamentales, tanto en Estados Unidos como a nivel internacional, lo que convierte cualquier fricción con el poder político en una señal de alerta para los mercados.
¿Qué hay detrás de esta ruptura?
Analistas consideran que este desencuentro podría responder a un juego político estratégico por parte de Trump, quien busca recuperar influencia de cara a una eventual candidatura presidencial. Distanciarse de figuras públicas polémicas o independientes como Musk podría servir para consolidar su imagen de liderazgo firme frente a los intereses privados.
Por su parte, Elon Musk ha mostrado en los últimos años una postura cada vez más crítica hacia figuras del poder, al tiempo que se ha involucrado en temas sociales y políticos desde sus plataformas empresariales y su red social X (antes Twitter).


