El misterio que envolvía la desaparición de Heyner Enrique Jara Porras, un vecino de Cañas de 43 años, terminó en tragedia este sábado cuando las autoridades confirmaron su muerte en una finca de La Libertad, Guanacaste.
Fue un trabajador agrícola quien hizo el macabro hallazgo. Mientras realizaba labores en la propiedad, notó algo extraño entre los matorrales y, al acercarse, se dio cuenta de que era un cuerpo. De inmediato alertó a las autoridades, que al llegar confirmaron que se trataba del hombre que había sido reportado como desaparecido desde el miércoles 4 de junio.
Heyner, quien se ganaba la vida como taxista informal, salió esa mañana de su casa para trabajar, pero nunca volvió. Según su pareja, Shasel Picado Alvarado, ella comenzó a preocuparse cuando sus mensajes quedaban sin respuesta, algo totalmente inusual en su rutina.
El jueves siguiente, la angustia creció al encontrarse su carro abandonado en Cañas. Dentro del vehículo solo había uno de sus zapatos, un detalle que heló la sangre de su familia y encendió las alarmas de un posible crimen.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) confirmó que el cuerpo presentaba varias heridas de arma blanca. Por el momento, las autoridades no han revelado cuántas puñaladas recibió ni si existía algún móvil claro, aunque ya se trabaja intensamente para esclarecer lo ocurrido.
Mientras se espera el informe de la Medicatura Forense y el avance de la investigación, el caso de Heyner deja en shock a toda la comunidad cañaseña, que se solidarizó con la familia durante los días de búsqueda. Ahora, el clamor es otro: justicia.


