miércoles, 3 junio 2026
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Recién nacida murió luego de que enfermeras le dieran por error 10 dosis de medicamento

 

 

El dolor detrás de una tragedia: padres denuncian negligencia

Kimberley y Jacob Lindop viven el dolor más profundo que puede experimentar una familia: la pérdida de su hija recién nacida. El fallecimiento de Polly, ocurrido apenas 18 horas después de su nacimiento, ha desatado una ola de indignación en Reino Unido. La pareja asegura que la bebé murió debido a un error en la administración de medicamentos por parte del personal médico del hospital St Mary’s de Manchester, donde ocurrió el parto.

Pese a la gravedad de las acusaciones y a que el equipo de enfermería reconoció haber cometido un error en la dosificación del fármaco, el tribunal forense concluyó que no había pruebas suficientes para procesar penalmente a las implicadas. La controversia, sin embargo, no ha cesado.

¿Qué ocurrió con Polly? Cronología de los hechos

El 12 de marzo de 2023, Kimberley fue internada de urgencia por signos de infección. Rompió fuente y fue sometida a una cesárea anticipada. Su hija Polly nació prematura, con 10 semanas de antelación, pero en condiciones inicialmente estables, según los médicos.

Durante las primeras horas, los profesionales atribuyeron un sarpullido a una simple “mancha de nacimiento”. Sin embargo, la bebé desarrolló rápidamente un cuadro de sepsis, lo que obligó al equipo a iniciar tratamiento con antibióticos.

A medida que el estado de Polly empeoraba, se tomó la decisión de intubarla y administrarle atracurio, un relajante muscular necesario para la ventilación mecánica. Poco después de recibir este fármaco, sufrió un paro cardíaco, fue reanimada, pero su cuerpo no resistió un segundo colapso horas más tarde.


El error en la dosis: “Le dimos 10 veces más”

De acuerdo con el testimonio de los padres, una conversación entre las enfermeras reveló el posible detonante de la tragedia: en lugar de administrar una dosis de 0,33, se le aplicaron 3,33 unidades del medicamento, es decir, una sobredosis de diez veces la cantidad correcta.

El personal de enfermería reconoció este error en el tribunal, y una revisión posterior de los registros médicos confirmó la equivocación en el sistema de dosificación. Pese a ello, los forenses no establecieron un vínculo directo entre la sobredosis y la causa del fallecimiento.


¿Qué dice la autopsia? Una bebé con un cuadro clínico delicado

La doctora Naomi Carter, ex patóloga forense y parte del equipo que realizó la autopsia, señaló que Polly presentaba daños pulmonares severos y una sepsis grave, lo que la convertía en una paciente “muy, muy enferma” desde su nacimiento.

Aunque admitió que el exceso de atracurio “pudo haber acelerado el paro cardíaco”, también recalcó que la causa principal del deceso fue el estado crítico de salud de la bebé. En consecuencia, el tribunal descartó cargos penales por homicidio involuntario contra las enfermeras.

Sin condena, pero con lecciones pendientes

La decisión del tribunal ha generado reacciones divididas. Por un lado, se descarta que las enfermeras actuaran con dolo; por otro, queda clara la necesidad de revisar los protocolos clínicos y administrativos, especialmente en áreas tan delicadas como la atención neonatal.

“La pérdida de nuestra hija es irreparable, pero seguiremos buscando justicia en su nombre. Queremos asegurarnos de que se aprendan lecciones y que ningún otro bebé sufra lo mismo”, expresó Kimberley al salir del juzgado.

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