Los videojuegos dejaron hace rato de ser solo entretenimiento: también son terreno fértil para ciberdelincuentes. Una reciente investigación de la firma de seguridad Kaspersky reveló que entre abril de 2024 y marzo de 2025 se detectaron más de 19 millones de intentos de ataque disfrazados de archivos relacionados con videojuegos. El informe encendió las alarmas de la comunidad gamer a nivel global, incluida Costa Rica.
Los atacantes aprovechan la emoción por las nuevas entregas, la cultura del «modding» y los hábitos de descarga de jugadores jóvenes para infiltrar sus equipos con software malicioso camuflado como mods, betas filtradas, parches falsos o instaladores truchos. Todo parece legítimo, hasta que el dispositivo comienza a fallar, la cuenta queda bloqueada o —peor aún— es vendida en la dark web.
Los juegos más afectados: ¿está el tuyo en la lista?
Según el informe, los videojuegos más utilizados como señuelo por los hackers coinciden con los más populares entre la Generación Z. El ranking lo lidera Grand Theft Auto (GTA), con más de 4,4 millones de intentos de ataque, seguido muy de cerca por Minecraft (4,1 millones) y Call of Duty (2,6 millones). Otros títulos que figuran en el listado son The Sims, Roblox, FIFA, Among Us, Assassin’s Creed, CS:GO y Red Dead Redemption.
Este patrón refleja una realidad preocupante: cuanto más activa es la comunidad de un juego, mayor es el interés criminal en capturar cuentas, robar datos y esparcir virus.
GTA y Minecraft: el anzuelo perfecto
En el caso de GTA, los expertos advierten que la expectativa en torno a GTA VI, combinado con el constante flujo de mods para GTA V, ha convertido al título en una de las plataformas más explotadas por cibercriminales. Se ofrecen “accesos anticipados” o “contenido exclusivo” que en realidad esconden troyanos, malware o incluso ransomware.
Algo similar ocurre con Minecraft, famoso por su ecosistema abierto de modificaciones. Los jugadores suelen descargar contenido extra desde sitios externos, muchas veces sin verificar la fuente. Esto abre una puerta directa para que archivos infectados se instalen silenciosamente en el equipo.
¿Qué buscan los delincuentes?
El objetivo no es solo molestar. Muchos de los archivos maliciosos detectados en esta campaña permiten a los atacantes robar contraseñas, controlar el equipo a distancia o instalar virus secundarios. En casos más graves, los hackers implementan ransomware, bloqueando el acceso al sistema hasta que se pague un “rescate”, generalmente en criptomonedas.
Una de las prácticas más comunes es el robo de cuentas de videojuegos con skins raros, niveles altos o suscripciones activas. Estas credenciales tienen un valor comercial y se venden en foros ilegales o canales en Telegram donde prosperan los mercados negros digitales.
¿Por qué los jóvenes son blanco fácil?
Lisandro Ubiedo, especialista en ciberseguridad de Kaspersky, advierte que el mundo gamer, especialmente en adolescentes y jóvenes adultos, representa uno de los espacios digitales con mayor movimiento e interacción. Y eso lo convierte en una mina de oro para los ciberdelincuentes:
“Los jugadores están constantemente conectados, compartiendo contenido, descargando archivos y dejando huellas digitales. Ese ritmo, sumado a la falta de hábitos seguros en muchos casos, los vuelve objetivos ideales”, explicó.
En Costa Rica, donde el acceso a videojuegos y plataformas digitales ha crecido enormemente, este tipo de amenazas también se hacen presentes. Las cuentas en Steam, PlayStation Network o Xbox Live pueden ser tan valiosas como una billetera virtual.
¿Cómo protegerse sin dejar de jugar?
La buena noticia es que con algunas medidas básicas es posible jugar tranquilo y reducir drásticamente el riesgo de caer en estas trampas. Las principales recomendaciones son:
Descargar siempre desde sitios oficiales (plataformas reconocidas o páginas del desarrollador).
Desconfiar de enlaces compartidos en redes sociales, Discord o foros poco conocidos.
Tener un antivirus actualizado y activo mientras se juega o navega.
Activar la verificación en dos pasos en cuentas de juegos y plataformas asociadas.
Nunca ingresar datos personales o contraseñas en sitios desconocidos o que luzcan sospechosos.
En resumen
Si bien el mundo de los videojuegos sigue siendo una de las formas favoritas de ocio digital, también se ha convertido en una zona de riesgo para los desprevenidos. En especial en Costa Rica, donde la comunidad gamer sigue creciendo, la ciberseguridad ya no es opcional, sino una herramienta necesaria para jugar con libertad y sin sorpresas desagradables.


