Una fuerte preocupación ronda el Centro Penitenciario La Reforma, en Alajuela, tras la muerte de dos privados de libertad en condiciones que aún no han sido esclarecidas. Según información preliminar, los internos habrían fallecido por una aparente combinación de intoxicación y lesiones físicas, lo que ha encendido las alertas tanto de las autoridades penitenciarias como del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
Hasta ahora, los nombres de los fallecidos no han sido revelados oficialmente. Sin embargo, fuentes cercanas a la investigación indican que ambos cuerpos presentan signos compatibles con intoxicación, así como posibles golpes, por lo que el OIJ ya se encuentra al frente del caso.
La situación ocurrió en uno de los módulos del centro penitenciario más importante del país, donde se encuentran recluidos algunos de los reos más peligrosos del sistema carcelario nacional. Los cuerpos fueron trasladados al Complejo de Ciencias Forenses, donde se realizará la autopsia correspondiente, procedimiento clave para determinar la verdadera causa de los decesos.
El Ministerio de Justicia y Paz, por su parte, ha sido informado de la situación y se espera un pronunciamiento oficial en las próximas horas. La hipótesis de intoxicación, ya sea accidental o provocada, no ha sido descartada, al igual que la posibilidad de violencia interna.
Este incidente revive el debate sobre la seguridad y las condiciones dentro de los centros penitenciarios en Costa Rica, especialmente en momentos donde el hacinamiento y la presencia de drogas ilegales han sido señaladas por organismos de derechos humanos como factores de alto riesgo.
Mientras tanto, familiares de los privados de libertad exigen respuestas y claridad ante los hechos, y diversos sectores solicitan una investigación transparente, que no descarte ninguna línea, ni minimice el impacto de estas muertes dentro de un centro bajo resguardo estatal.


