El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) confirmó que brindará conectividad 5G en el país antes de que finalice el 2025, según lo anunció su presidente ejecutivo, Marco Acuña, durante una entrevista en el programa El Octavo Mandamiento de Canal Opa. Aunque no se revelaron fechas específicas, la afirmación marca un punto de inflexión en la estrategia tecnológica de la institución estatal.
¿Cómo puede ofrecer 5G si no participó en la licitación?
Una de las principales dudas surgidas tras el anuncio es cómo planea el ICE desplegar una red 5G sin haber participado en la reciente subasta de espectro radioeléctrico, organizada por el Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt). Recordemos que el ICE fue inhabilitado para participar en dicha licitación debido a sanciones por un uso indebido de frecuencias en el pasado.
Mientras tanto, Claro y Liberty sí obtuvieron bloques de espectro en las bandas bajas, medias y milimétricas, con un compromiso económico conjunto cercano a los $32 millones, pendiente de refrendo por parte de la Contraloría General de la República.
ICE afirma que ya cuenta con espectro suficiente
Pese a no acceder a nuevos bloques, el ICE sostiene que su espectro actual le permite ofrecer tecnología 5G sin necesidad de nuevos permisos. Así lo reafirmó Henry Guevara, miembro del Consejo Directivo del Grupo ICE, en una comparecencia ante diputados.
“Con el espectro que tenemos sí se puede echar a andar 5G”, aseguró el funcionario. “Ya se realizaron estudios técnicos y solo falta adecuar ciertas frecuencias para iniciar el despliegue”.
Según datos del ICE, la institución dispone actualmente de 309,4 MHz concesionados, de los cuales 190 MHz se encuentran en la codiciada banda media de 2,6 GHz, considerada ideal para servicios 5G debido a su capacidad y cobertura balanceada.
Licitación interna fallida: otro obstáculo
El panorama para el ICE no ha estado exento de tropiezos. En mayo pasado, la institución declaró desierto un cartel licitatorio público valorado en $125 millones que pretendía financiar la infraestructura necesaria para su red de quinta generación. Esta situación genera dudas sobre la capacidad real de implementación inmediata, aunque las autoridades insisten en que el proceso sigue en marcha.
Competencia acelerada: ¿cómo afectará al consumidor?
Mientras el ICE ajusta sus frecuencias y reestructura su plan de inversión, las operadoras privadas preparan el despliegue de antenas, nodos y equipos de última tecnología, con la expectativa de ser las primeras en ofrecer conexiones ultrarrápidas, baja latencia y mayor capacidad de dispositivos por metro cuadrado.


