jueves, 4 junio 2026
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Dramáticas inundaciones en Texas: ya son 52 los muertos y sigue la búsqueda de los desaparecidos

La tragedia golpeó con fuerza el corazón de Texas. Las intensas lluvias que azotaron el condado de Kerr desataron una catástrofe sin precedentes en la región: 52 personas han muerto, entre ellas al menos 15 menores de edad, mientras las autoridades continúan la búsqueda desesperada de decenas de desaparecidos. Todo comenzó cuando el Río Guadalupe se desbordó de forma súbita, arrastrando todo a su paso en cuestión de minutos.

Uno de los puntos más golpeados fue Camp Mystic, un reconocido centro recreativo donde se encontraban cientos de niñas participando en actividades por las vacaciones. En menos de dos horas, la crecida sorprendió al lugar y dejó al menos 27 personas desaparecidas, entre ellas niñas y sus cuidadoras.

Una tragedia que revive el peor recuerdo de 1987

Dalton Rice, administrador de la ciudad de Kerrville, aseguró que esta ha sido la inundación más destructiva desde 1987. Las condiciones meteorológicas extremas sobrepasaron toda capacidad de respuesta: cayeron más de 16 centímetros de lluvia en apenas tres horas en la madrugada del viernes, lo que equivale al promedio de precipitaciones de todo un mes.

“El agua subió sin aviso. Fue como si alguien abriera una represa”, relató uno de los rescatistas. La magnitud del desastre fue tal que más de 800 personas fueron evacuadas, muchas mediante operaciones aéreas con helicópteros de la Guardia Nacional y la Guardia Costera de EE.UU.

El drama del campamento y la incertidumbre

La angustia se concentra en Camp Mystic, donde aún no se logra ubicar a decenas de niñas y colaboradoras. Las familias viven momentos de desesperación mientras los equipos de rescate intensifican la búsqueda en medio del lodo y escombros. Las celebraciones por el 4 de julio se convirtieron en una pesadilla: decenas de turistas y acampantes también fueron afectados por la brutal crecida del río.

“El campamento estaba lleno por las festividades. Muchos visitantes no eran de la zona y no conocían los riesgos del río”, explicó Rob Kelly, juez del condado de Kerr, quien calificó al lugar como “el valle fluvial más peligroso de Estados Unidos”.

Emergencia continúa y el clima no da tregua

Pese a que el sábado trajo una leve mejora en las condiciones climáticas, los pronósticos siguen generando temor. Se espera que nuevas lluvias azoten la región en las próximas horas. Por ello, el gobernador Greg Abbott firmará una declaratoria de desastre, lo que permitirá movilizar más recursos para rescate y reconstrucción.

“Las misiones de búsqueda no se detendrán. Vamos a encontrar a todos”, afirmó Abbott, quien compartió un video donde se observa el dramático rescate de una mujer atrapada en un árbol.

Una respuesta heroica ante lo inesperado

Freeman Martin, director del Departamento de Seguridad Pública de Texas, destacó la labor de los socorristas: “Lo que han hecho es heroico. Estamos enfrentando una situación límite que requiere todo nuestro esfuerzo”.

Desde la madrugada del viernes, equipos de rescate, bomberos, paramédicos, y cuerpos de seguridad trabajan sin descanso en una carrera contra el tiempo para salvar vidas. La comunidad entera, junto con voluntarios, se ha movilizado para colaborar en las labores de auxilio.

¿Qué sigue?

La prioridad sigue siendo localizar a los desaparecidos. La comunidad internacional observa con atención y solidaridad el desarrollo de esta tragedia en Estados Unidos. Mientras tanto, los texanos mantienen la esperanza de que, entre tanta destrucción, aún haya vidas por rescatar.

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