miércoles, 3 junio 2026
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Jason Momoa se metió al pogo en el show de despedida de Black Sabbath: el video que se volvió viral

Del escenario al mosh: Jason Momoa enloqueció a los fans en el concierto final de Black Sabbath

Lo que prometía ser una noche inolvidable para los fanáticos del metal se transformó en una escena viral gracias a un inesperado protagonista: Jason Momoa, el actor conocido por encarnar a Aquaman y Khal Drogo, dejó por un momento su rol como anfitrión para fundirse con el público en pleno pogo durante el concierto de despedida de Black Sabbath.

El evento, titulado Back to the Beginning, se realizó este sábado 5 de julio en el legendario estadio Villa Park, cuna del fútbol inglés y ahora también escenario de un momento icónico del rock. Mientras la banda Pantera tocaba su clásico “Cowboys From Hell”, Momoa no aguantó más, saltó las vallas y se unió al torbellino humano que vibraba al ritmo del metal más crudo.

Entre empujones, brincos y cabezazos al estilo del viejo school, el hawaiano demostró que no solo es una estrella de Hollywood, sino un verdadero fan del género. La escena, registrada por varios asistentes, rápidamente se viralizó en plataformas como TikTok, Instagram y X, donde los usuarios celebraron su autenticidad.

Un metalero de corazón (y de infancia)

El vínculo de Momoa con el metal no es nuevo ni improvisado. En entrevistas anteriores, especialmente con el medio especializado Kerrang!, el actor ha revelado que creció escuchando a Black Sabbath y que Ozzy Osbourne es una de sus mayores influencias musicales.

De hecho, en una curiosa anécdota, confesó que ni siquiera tenía entrada para el concierto. Según relató, intentó conseguir boletos como cualquier fan, hasta que recibió una llamada inesperada del mítico fotógrafo Ross Halfin: “Sharon Osbourne quiere que vos seas el presentador”, le dijo. Y así fue como Jason, que nunca había conducido un evento musical, se convirtió en el rostro oficial del concierto más esperado del año para los metaleros.

“Estaba cagado del susto”, admitió entre risas. “Pero es el maldito concierto de metal más grande de la historia. ¿Cómo iba a decir que no?”.

Costa Rica y el metal: una conexión real

Aunque el concierto ocurrió en Reino Unido, el impacto de este momento no tardó en sentirse hasta en Costa Rica, donde el metal tiene una comunidad sólida y apasionada. Basta recordar los pogos multitudinarios en el Parque Viva o los encuentros legendarios en el extinto Club Peppers, donde bandas nacionales e internacionales han encendido a generaciones enteras.

Momoa, con su gesto espontáneo, encarnó algo que va más allá del espectáculo: la esencia del fan. Esa conexión directa con la música, que borra jerarquías, elimina cámaras y convierte a todos —famosos o no— en parte de una misma tribu sonora.

La despedida de una leyenda

 

Black Sabbath, considerada la banda pionera del heavy metal, se despide así de los escenarios, con una celebración masiva y un cierre épico en su ciudad natal. El evento fue un homenaje a su legado, con miles de asistentes de todo el mundo y una puesta en escena que mezcló nostalgia, potencia y emoción.

 

Y en medio de ese huracán sonoro, fue Jason Momoa quien nos recordó que el metal no es solo música: es comunidad, es rebeldía y es, sobre todo, pasión.

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