Una pitón de ocho metros devora a un agricultor: “Salió a alimentar a sus animales y nunca volvió”
Un trágico episodio sacudió a la comunidad rural de la isla de Sulawesi, en Indonesia, donde un agricultor de 61 años, identificado como La Noti, fue hallado muerto dentro del cuerpo de una pitón reticulada de más de ocho metros de largo.
El hombre había salido por la mañana temprano a alimentar a sus animales, pero nunca regresó. Al notar su ausencia, familiares y vecinos iniciaron una búsqueda comunitaria, que derivó en un descubrimiento escalofriante.
El rastro del agricultor y el hallazgo de la serpiente
Durante el recorrido, los vecinos encontraron la motocicleta del agricultor abandonada cerca de un camino de tierra, lo que los llevó a inspeccionar la zona boscosa. Allí localizaron a una pitón inmóvil, con el abdomen anormalmente abultado.
Al capturar al reptil y abrirlo, descubrieron el cuerpo completo del hombre aún con su ropa de trabajo. La policía confirmó que La Noti fue atacado y tragado entero mientras se encontraba solo en el bosque.
Las imágenes del hallazgo, difundidas por medios locales, generaron conmoción en la región y reavivaron la preocupación por la creciente presencia de grandes serpientes cerca de zonas habitadas.
¿Por qué aumentan estos ataques en Indonesia?
Si bien los ataques de pitones a humanos son poco comunes, en los últimos años han aumentado significativamente en Indonesia. La principal causa señalada por expertos es la deforestación generada por el crecimiento de los cultivos de palma aceitera y otras actividades agrícolas, que ha reducido drásticamente el hábitat natural de estos reptiles.
Sin fuentes de alimento habituales, las pitones —que pueden alcanzar hasta 10 metros de longitud— se acercan a áreas rurales en busca de presas, lo que incrementa los riesgos para la población.
Desde 2013, al menos seis personas han muerto tras ser devoradas por pitones en distintas regiones del país, según registros locales.
Alerta en las comunidades rurales
La tragedia ha encendido nuevamente las alarmas entre las autoridades y grupos ambientalistas, que piden mayor control sobre las áreas en conflicto entre fauna silvestre y asentamientos humanos, así como programas de concientización en las zonas rurales.
Mientras tanto, en Sulawesi, la comunidad de La Noti lamenta la pérdida de un vecino conocido y trabajador, víctima de un fenómeno tan extremo como inquietante.


