Un recorte sin precedentes en la diplomacia estadounidense
En una polémica decisión ejecutada este viernes, la administración del presidente Donald Trump despidió a más de 1.300 funcionarios del Departamento de Estado de los Estados Unidos, una acción que ha generado alarma entre diplomáticos, sindicatos y expertos en política exterior, al considerar que debilita gravemente la presencia e influencia global del país.
La medida ocurre tan solo tres días después de que la Corte Suprema levantara una orden judicial que bloqueaba temporalmente el plan del mandatario republicano para llevar a cabo una reestructuración profunda de la burocracia federal.
Entre lágrimas, cajas y despedidas
La escena en la sede del Departamento de Estado, ubicada en Washington D. C., fue conmovedora. Decenas de empleados aplaudieron a sus colegas despedidos, algunos entre lágrimas, mientras estos abandonaban el edificio con cajas en mano y rostros de incertidumbre.
Según reportes oficiales, 1.107 trabajadores civiles y 246 miembros del Servicio Exterior fueron cesados de sus funciones en esta primera ola de recortes. El número podría aumentar en las próximas semanas conforme avanza la implementación del plan de transformación ordenado por Trump.
La meta: achicar el Estado
El retorno de Donald Trump a la presidencia en enero marcó el inicio de una nueva etapa de reestructuración federal. En sus primeros meses, ordenó a todas las agencias gubernamentales preparar planes agresivos de reducción de personal, como parte de lo que ha calificado como una “necesaria transformación del aparato estatal”.
En ese marco, el secretario de Estado, Marco Rubio, ha defendido el objetivo de reducir el 15% de la planilla del departamento, asegurando que la eficiencia debe primar sobre el tamaño.
Fuerte rechazo del sindicato y expertos internacionales
Las reacciones no se hicieron esperar. La Asociación Estadounidense del Servicio Exterior (AFSA), sindicato que agrupa a trabajadores del cuerpo diplomático, calificó la medida como un “golpe catastrófico a la diplomacia estadounidense”.
En un comunicado, advirtieron que la medida debilita la capacidad del país para enfrentar desafíos internacionales clave como la guerra en Ucrania, las tensiones en Medio Oriente y el fortalecimiento de regímenes autoritarios.


