La vida de Keyla Sánchez dio un giro inesperado en cuestión de horas. Lo que parecía un fin de semana normal en casa, con su hijo Thiago y sus mascotas jugando alegremente, terminó en una desgarradora experiencia que la presentadora ha compartido con transparencia y valentía.
Kira, una de sus perritas más queridas, falleció tras una serie de complicaciones médicas que comenzaron de forma repentina. Según relató Sánchez en sus redes sociales, el sábado la perrita estaba activa, contenta y juguetona. Sin embargo, al día siguiente, notaron que arrastraba una de sus patas. Alarmada, Keyla la llevó de inmediato al veterinario, donde le realizaron un TAC. Los resultados revelaron una situación crítica: dos vértebras habían colapsado, y fragmentos de hueso habían afectado directamente la médula espinal.
Un deterioro veloz y sin retorno
La perrita fue estabilizada varias veces debido a fiebre alta, lo que impidió una operación inmediata. Cuando finalmente fue intervenida, el procedimiento fue exitoso en términos técnicos: el veterinario logró limpiar la médula de los restos que provocaban el daño. Pero el diagnóstico seguía siendo delicado.
“Las 72 horas siguientes eran clave”, relató Sánchez. Sin embargo, pese al esfuerzo médico y familiar, Kira comenzó a presentar signos de mielomalacia, una condición grave que afecta el sistema neurológico tras impactos severos en la médula. La perrita dejó de comer, se mostró apagada y débil. Fue entonces cuando la familia, junto a los profesionales, tomó la difícil decisión de dejarla ir.
Una despedida con amor y una enseñanza
En uno de los momentos más conmovedores del relato, Keyla contó que su otra perrita, Niebla, pudo despedirse de Kira gracias a una coincidencia. Iban a hacerle un procedimiento a Niebla, pero no se concretó, por lo que ambas estuvieron juntas en ese último instante.
“Jamás iba a permitir que mi negra sufriera… Ya no era la Kira de siempre”, dijo entre lágrimas. Pese al profundo dolor, Keyla asegura estar en paz, con el corazón tranquilo por haberle dado a Kira una vida llena de amor, cuidados y compañía. “La tratamos como una princesa, como lo que era”.
Un consejo que puede salvar vidas
La presentadora aprovechó el momento para dejar un mensaje claro a quienes tienen mascotas: eviten dejar pelotas u objetos que puedan provocar accidentes. En el caso de Kira, todo apunta a que un golpe jugando fue el inicio de una cadena de consecuencias fatales. “Uno nunca se imagina que algo tan cotidiano puede terminar así”, advirtió.
Con esta historia, Keyla no solo expuso su dolor, sino que humanizó el vínculo entre humanos y animales, y dejó una lección que puede prevenir tragedias similares. En Costa Rica, donde miles de familias consideran a sus mascotas como parte de su hogar, esta historia resuena con fuerza y empatía.



