La crisis de incendios en Venezuela ha alcanzado proporciones alarmantes, con más de 30,200 puntos de fuego registrados en el país durante los primeros tres meses del año, según datos de la agencia de investigación brasileña Inpe, que supervisa la actividad incendiaria en toda América del Sur.
Estos incendios, que abarcan desde la Amazonía hasta otros bosques y pastizales venezolanos, son en su mayoría de origen humano, provocados para limpiar tierras para la agricultura. Sin embargo, las condiciones climáticas extremas, incluyendo altas temperaturas y escasas lluvias, están exacerbando la situación, junto con la falta de medidas preventivas adecuadas.
Los científicos atribuyen la sequía a factores como el cambio climático y el fenómeno de El Niño, que perturba los patrones climáticos mundiales al provocar un calentamiento en el Pacífico oriental.
A pesar de que la temporada de lluvias ha brindado cierto alivio en regiones del sur de la Amazonía brasileña, los expertos advierten que los incendios en Venezuela podrían ser un indicio preocupante de lo que está por venir una vez que llegue la estación seca.
Manoela Machado, investigadora de incendios de la Universidad de Oxford, señaló que existe la posibilidad de que se produzcan megaincendios catastróficos en el futuro cercano.
Los incendios más intensos suelen ocurrir en Brasil durante agosto y septiembre, particularmente en el sudeste de la Amazonía, donde la deforestación para la agricultura es más pronunciada.
En Venezuela, un gran incendio amenaza el Parque Nacional Henri Pittier, una reserva natural que alberga bosques nubosos únicos y playas exuberantes. Este incendio ha movilizado a unos 400 bomberos y ha generado preocupación entre los residentes locales, como Carlos Carruido Pérez, quien describe el impacto ambiental como alarmante.
El Ministerio de Medio Ambiente de Venezuela ha desplegado helicópteros y equipos adicionales para combatir los incendios en Henri Pittier, mientras que también coordina esfuerzos de extinción a lo largo de una carretera que atraviesa el parque.
En la región amazónica venezolana, al sur del país, se registran más de 5,690 incendios activos a finales de marzo, lo que representa más de la mitad de todos los incendios en la Amazonía en nueve países, según datos de la NASA.
La ciudad de Guayana, el centro urbano más grande de la Amazonía venezolana, está envuelta en humo, mientras que en localidades como Uverito se han evacuado a cientos de familias ante la amenaza de incendio. La magnitud de la devastación es evidente, con alrededor de 360 kilómetros cuadrados consumidos por el fuego, según José Rafael Lozada, ingeniero forestal y profesor jubilado de la Universidad de Los Andes en Mérida, Venezuela.


