Una decisión que ha generado revuelo en el mundo del fútbol es la destitución de la que habría sido la primera mujer en arbitrar un partido de fútbol masculino en Irán, lo que resulta en que todos los árbitros serán hombres en el próximo juego en Teherán.
El presidente de la Organización de la Liga de fútbol iraní, Soheil Mahdi, confirmó que esta determinación fue tomada por el Comité del Arbitraje, con el objetivo de evitar cualquier controversia futura en el deporte.
Inicialmente, Mahsa Ghorbani había sido designada para formar parte del equipo de arbitraje en un partido de fútbol masculino en Irán, aunque su función se limitaría al uso del VAR. Esta decisión había generado expectativas sobre el potencial papel más relevante de las mujeres en el fútbol masculino en el país.
Sin embargo, Ghorbani ha sido reemplazada por Saadolah Golmoradi en la sala del VAR para el encuentro entre el Esteghlal y el Persépolis, conocido como el mayor derbi del fútbol iraní y de toda Asia, en el que se enfrentan dos históricos rivales.
Esta situación resalta la compleja relación entre las mujeres y el fútbol en Irán. Durante 40 años, la República Islámica de Irán prohibió la asistencia de mujeres a los estadios, una restricción que se levantó parcialmente en 2019 durante un partido entre Irán y Camboya, al que asistieron 3,500 mujeres, bajo la presión de la FIFA.
Aunque en enero de 2022 se permitió nuevamente la asistencia de unas 2,000 aficionadas en un partido entre Irán e Irak en Teherán, la presencia de mujeres en los estadios sigue siendo limitada y su participación en roles de arbitraje enfrenta obstáculos significativos en el contexto del fútbol iraní.


