La previa del clásico Brasil vs. Argentina se vio empañada por una batalla campal en el estadio Maracaná. Los policías locales reprimieron duramente a los hinchas de la Albiceleste, hecho que provocó la intervención del portero Emiliano Martínez. El ‘Dibu’ trató de saltar a las tribunas del estadio Maracaná para defender a sus fanáticos, pero fue contenido por sus compañeros y personal de seguridad a ras de cancha.
El juego se retrasó en casi media hora debido a los incidentes desatados en el recinto. El capitán de la Scaloneta, Lionel Messi, instó a sus compañeros a regresar a sus vestuarios luego de haber intentado sin éxito calmar los ánimos. Al cabo de varios minutos, los futbolistas volvieron a la cancha y el choque dio inicio.


