Uno de los protagonistas de la trama delictiva que ha estremecido al país con el audaz robo de ₡3.293 millones de colones de la bóveda del Banco Nacional, ha dejado a todos perplejos con su inesperada jugada.
Este individuo, objeto de sospecha, tomó una sorprendente decisión al jubilarse tan solo un día después de que se llevó a cabo la auditoría que arrojó la inquietante cifra faltante.
La revelación, emitida por el director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Randall Zúñiga, llegó a través de la consulta realizada por CRHoy.com y fue ampliamente discutida durante una conferencia de prensa celebrada esta mañana.
El alto mando del OIJ explicó que el sujeto en cuestión desempeñaba el cargo de tesorero general en la entidad bancaria y tomó la determinación de acogerse a su jubilación tan pronto como el caso adquirió notoriedad en los medios de comunicación nacionales.
Al tiempo que los investigadores adentraban en la trama, emergió una sorprendente revelación: el individuo en cuestión poseía una extensa propiedad de 22 mil metros cuadrados en la localidad de San Jerónimo de Moravia, junto con un vehículo de elevado valor. Ambos activos parecían desafiar con creces los límites de sus ingresos, que en ningún caso superaban el millón de colones. Este hallazgo ha colocado al sospechoso en el foco de la pesquisa, mientras las autoridades se ven compelidas a esclarecer si estos activos tienen alguna conexión con el dinero que desapareció misteriosamente.
Adicionalmente, en un desarrollo de proporciones, la Fiscalía Anticorrupción, en colaboración con el OIJ, ejecutó una serie de allanamientos en residencias y sucursales bancarias ubicadas en diversas áreas del país, entre las que se incluyen Moravia, Guadalupe, Escazú, Desamparados y la sede central de la entidad bancaria. La identidad del individuo detenido no ha sido divulgada hasta el momento, dejando en suspenso un enigma que ha capturado la atención de la nación.


