Una tragedia de proporciones desgarradoras sacudió la tranquilidad de Las Colonias de Puerto Viejo de Sarapiquí este sábado 30 de septiembre, cuando Darvin Campos Carrillo, un joven padre de 24 años, fue brutalmente asesinado en una plaza de fútbol. El infortunado hecho ocurrió alrededor de las 3 p.m., dejando atónitos a testigos, incluyendo a una pequeña de apenas 2 años, la hija del fallecido, y a su pareja.
De acuerdo con las autoridades del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), un individuo se aproximó a pie al lugar donde se encontraba Campos junto a su familia y, sin mediar palabra, disparó al menos siete veces. Luego, el agresor escapó en una motocicleta en compañía de otro hombre, dejando un rastro de horror y dolor a su paso.
El joven padre recibió impactos en la cadera, brazo derecho, cabeza, abdomen y otras partes del cuerpo. A pesar de ser trasladado rápidamente a la clínica de Puerto Viejo para recibir atención médica, lamentablemente falleció a causa de las heridas. El OIJ se encargó de levantar su cuerpo y continuar con la investigación.
El sospechoso, vestido de negro y con parte del rostro cubierto, logró evadir a las autoridades en su escape, sumiendo a la comunidad en un sentimiento de vulnerabilidad y miedo. Campos, oriundo de la zona, era un joven con vínculos en la comunidad, y las autoridades analizan su perfil para determinar posibles conexiones y amenazas que pudo haber recibido.
Este trágico episodio es un sombrío recordatorio de la creciente ola de violencia que afecta a todo el país, preocupando a la población ante la posibilidad de que personas inocentes se vean atrapadas en situaciones tan mortales como esta. Las armas de fuego, tristemente, se han convertido en una amenaza constante para la vida de los costarricenses.


